¡Necesito un respiro! no encuentro un espacio para mí durante la cuarentena

Lore me llamó y lo primero que escuché fue: “Necesito ayuda! me siento desesperada con mis hijas y no encuentro un espacio para mí”

Prosiguió y mencionó sentirse agobiada, porque en lugar de disfrutar a sus dos pequeñas, se sentía cada vez más desesperada y frustrada. Melly, de 3 años 6 meses,  no le hacía caso y  se mostraba muy berrinchuda e inquieta. Y Regina de 5 meses, demandante y muy llorona.

Por más que Lore trataba de comprender que para Melly también estaba siendo muy difícil estar encerrada, no ir a la escuela, no salir a jugar al club deportivo y compartir el tiempo que le dedicaba su mamá con su hermanita, Lore se sentía rebasada porque no encontraba la manera de adaptarse y de atenuar los pleitos con Melly. A Lore también le preocupaba que dicha situación ya estuviera afectando la relación con Felipe, su esposo, ya que él, con la intención de ayudar, había estado generando más inquietud y malestar.

Después de que Lore desahogó parte de la gran carga que traía y de que ella misma comentara que “no le quedaba de otra” más que esperar a que pasara la cuarentena, para que todo regresara a la normalidad; le propuse iniciar un trabajo lúdico de manera virtual, como método terapéutico, para centrarnos en la interacción entre ambas y entre los miembros de la familia, según fuera necesario.

La primera reacción de Lore fue dudar de la participación de Melly. Por un lado, no concebía la idea de que una niña tan pequeña pudiera tomar terapia lúdica en línea y, por otro lado, no imaginaba la forma de llevar a Melly frente a un monitor y lograr que  jugara  con una persona desconocida, como lo era yo.

Aun así, Lore me compartió algunos detalles sobre la frecuencia, intensidad y cronología de las conductas que presentaba Melly y señaló que, si bien ya se había manifestado desde el nacimiento de Regina, los berrinches y el desafío  habían incrementado notablemente en el mes de abril, en plena cuarentena.

A pesar de las dudas, Lore aceptó mi propuesta. Con la información recabada, preparé la sesión y logramos aprovechar ese espacio lúdico de 50 minutos de una manera formidable. La labor de Lore solo consistió en brindar acompañamiento y en mover el monitor hacia donde Melly se movía, mientras que Melly fluyó muy bien jugando, dibujando e interactuando conmigo a través de los juguetes.

Melly pudo contar con un espacio seguro en donde pudo, a través del juego terapéutico, expresar sus emociones e ideas, especialmente su temor a sentirse regañada, a desaparecer y a perder a su mamá.

Posterior a la sesión con Melly, se tuvieron tres sesiones con Lore y con Felipe con el fin de que conocieran, de que comprendieran y de que conectaran tres temas fundamentales: Aspectos concretos sobre el desarrollo infantil, aspectos sobre la calidad de la interacción familiar y el significado que cada experiencia tiene para cada miembro de la familia.

Con base en esto, Lore y Felipe decidieron hacer unos reajustes en la interacción con Melly y con Regina e implementaron estrategias encaminadas a brindarle mayor seguridad y confianza para reducir sus miedos al abandono; a reprenderla de una manera coherente y consistente, pero amorosa; a establecer límites claros y a facilitar la expresión del miedo, que no solo estaba presente en Melly, sino también en mamá y papá.

Al día de hoy se han tenido en total tres sesiones con la niña, tres con sus papás y dos sesiones familiares y se han logrado avances muy significativos.

Agradezco a Lore, Felipe, Melly y Regina por permitirme acompañarlos en este proceso, por la confianza depositada en mí para trabajar a nivel virtual y los felicito porque han podido hacer de la cuarentena y de las dificultades una conciencia de crecimiento individual y familiar.

Por: Psicóloga Gabriela Oseguera

¿Gepetto con un Pinocho digital?

Todos conocemos la peculiar característica de Pinocho de decir mentiras, y para aquellos que no recuerdan la historia se las platico de manera muy breve: Pinocho fue diseñado con mucho amor por un carpintero muy trabajador llamado Gepetto, quien construía juguetes de madera; él los creaba imaginando que los hacía para un hijo que nunca tuvo. Un día pintando los encantadores ojos de un muñeco de madera se quedó dormido soñando que así hubiera sido su hijo. De repente, llegó el hada azul y le dio vida al muñeco llamado Pinocho, asignándole a un grillo como guía para que lo cuidara e hiciera reflexionar cuando se sintiera en peligro o se portara indebidamente. A veces, Pinocho no hacía mucho caso y cuando el hada azul le preguntaba qué fue lo que pasó o por qué se metía en problemas, si Pinocho respondía con una mentira, le comenzaba a crecer la nariz, y entre más mentía más le crecía, hasta que en una ocasión su papá Gepetto estuvo en peligro, Pinocho reflexionó y decidió portarse bien por siempre, ser honesto y respetuoso para disfrutar la vida junto a su padre.

Niños, niñas, jóvenes y papás, a veces vemos esta historia reflejada en la familia y más en esta era digital. ¿Sabes cuándo tus hijos son honestos contigo, cuál es su comportamiento en el mundo digital, si en alguna ocasión decidió mentirte para que no lo regañaran?

Los papás siempre seremos Gepettos: amorosos, dedicados y cuidadosos con nuestros hijos cada minuto de su vida. Desearíamos tener un hada azul para cuidar cada paso en su recorrido digital, pero desafortunadamente, ¡no se puede!. Sin embargo sí podemos crear esa conciencia para que reflexione cada uno de sus comportamientos y acciones, porque muchas veces sin darse cuenta se convierten en “Pinochos digitales”. Es ahí donde intervienes como papá, para conocer a tu hijo y detectar algún comportamiento sospechoso que te indique si en efecto esta teniendo un buen comportamiento o le está creciendo la nariz al ocultarnos algo para no tener un castigo o regaño. Debemos comenzar a crear una cultura digital en nuestros hijos.

De acuerdo con el estudio realizado por Center for Cyber Safety and Education acerca del comportamiento de los niños en la red, se señala que más de 50% de los niños de primaria y secundaria admiten estar en línea después de las 10 p.m. sin estar haciendo tarea, 53% de los niños revelaron su número de teléfono a un desconocido mientras estaban en línea y 40% de los niños se conectaron o chatearon con un desconocido en línea.

Sabemos que la responsabilidad del buen uso de las herramientas digitales es de todos, como padres no dejen de tener una buena comunicación con sus hijos. Involúcrense en el entorno digital que ellos manejan para crear civismo y conciencia digital. El saber que permanece ocupando en verdad sus herramientas digitales adecuadamente en cuanto a sus tiempos y respetando a los demás usuarios en línea los hará sentir más tranquilos.

Les dejo algunas de mis recomendaciones:

  • Fomenta un ambiente de comunicación y respeto en la familia.
  • Inculca también que se respeten los valores en el mundo digital, si es que ya interactúan con alguna red social.
  • Prepáralos desde pequeños a usar sus herramientas digitales con responsabilidad; es primordial con el fin de que aprendan a cuidar su huella digital.
  • Estipula reglas y horarios para el uso de dispositivos, lo que ayudará a que no caigan en el sedentarismo.
  • Supervisa continuamente el historial de su comportamiento en línea.
  • Mantente actualizado sobre la ciberseguridad en línea para tus hijos.
  • Habla con tus hijos abiertamente de los riesgos que existen en línea.
  • No dejes que vayan a dormir con un dispositivo electrónico.
  • Protege sus dispositivos con controles parentales.

“Quizá no puedas controlar todo lo que sucede en el exterior, pero sí puedes controlar lo que sucede en tu interior”.

Por Lupita Mejía

Comunicación y actitud: perspectiva para comprender el comportamiento ante las redes sociales

Parte 1

Elementos que favorecen la comunicación.
Seguramente en algún momento te has llegado a cuestionar las razones por las cuales las chicas y los chicos buscan aprobación en las redes sociales; sobre las causas por las que algunos niños caen en el Bullying cibernético o presencial; sobre la manera en que los chicos quedan absortos en los juegos electrónicos, entre otras situaciones, y si bien las explicaciones pueden ser muy variadas, a través de éste y los siguientes tres artículos, trataremos de abordar algunas de las causas, desde el punto de vista de la calidad en la comunicación, y la actitud que hemos experimentado a lo largo de nuestra vida.

El ser humano es un ser social por naturaleza, tiene la gran oportunidad de comunicarse y, a través de la comunicación y la interacción, poder conocerse, ampliar sus perspectivas, disfrutar de la vida y desarrollar la empatía, la amistad, la colaboración, entre muchos otros valores que nos hacen más humanos.

El ser humano no puede no comunicarse, aún en silencio, comunicamos más de lo que creemos.

La era virtual nos abre nuevas opciones para interactuar con otras personas, y si bien nos acerca a quienes tenemos lejos, nos ayuda también a reencontrarnos con amistades y conocidos; nos permite disponibilidad las 24 horas del día y representa una manera de ampliar el núcleo social; también nos invita a reflexionar sobre los aspectos que tienden a favorecer la calidad de la comunicación y de las relaciones interpersonales.

En el presente artículo te invitamos a que cuestiones la importancia que tienen para ti los siguientes cuatro elementos en la comunicación. Ya sea que la comunicación se establezca a nivel virtual o presencial, cada persona asume su responsabilidad en relación a la manera en que dichos elementos se hacen presentes, o no, en la comunicación que sostiene con sus semejantes.

a) Para entablar cualquier tipo de comunicación, es recomendable tener y mantener de manera constante una comunicación intrapersonal, es decir, con uno mismo. Con frecuencia estamos más al pendiente de lo que hace y expresa el otro, que de lo que sentimos, pensamos y hacemos. Es más fácil estar a la escucha de lo que dicen los demás, de las novedades del momento y dejar pasar de largo lo que dice mi interior y mi cuerpo. Los psicoterapeutas concuerdan en que en la medida en que las personas están más involucradas en situaciones, personas y problemas ajenos, están más alejadas de sí mismas. Mantener una comunicación con tu propia persona te ayuda a reconocer tus emociones, a identificar las causas que influyen en tu comportamiento, a comprender mejor tu historia de vida y a ubicarte, en este mundo, como un ser valioso, independientemente de las experiencias agradables y desagradables que has experimentado. De ti depende el significado que le das a cada vivencia, el aprendizaje que esta te haya dejado y la manera en cómo te manifiestas a través de tu comunicación.

b) El contacto físico es otro aspecto que influye en las relaciones interpersonales. No hay nada más agradable que un abrazo fuerte y sincero de la persona que nos escucha y que nos manifiesta su empatía, presencia y solidaridad. Conforme la era digital ha tenido más auge, el contacto físico ha sido reemplazado por las manifestaciones de cariño a través de fotos y frases, pero que en ninguna medida sustituirán el abrazo y la palmadita en la espalda. Piensa qué tanto frecuentas a tus amistades o si solo las mantienes a través de las redes sociales.

c) El contacto visual, aunque muchos no lo crean, es un elemento fundamental al interactuar. La mirada confirma el valor de la persona con la que te relacionas, validas su presencia de la misma manera en que la otra persona, al mirarte, reafirma tu existencia y la importancia que se tienen mutuamente. Si bien puede hacerse uso del “face time o del skype”, aún en estos casos, el contacto visual queda muy escaso.

d) La comunicación no verbal es otro elemento fundamental que existe en la interacción presencial, pero difícilmente forma parte en las interacciones virtuales, ya que no contamos con todo el panorama que expresa nuestro ser más allá de las palabras. En una relación presencial, podemos apreciar de cerca los gestos, la postura, los ademanes y todo esto es relevante debido a que aporta elementos que complementan la adecuada interpretación del mensaje. En psicoterapia es frecuente encontrar casos en los que el mensaje cobra un significado más preciso y una interpretación más clara cuando existe congruencia con la comunicación no verbal en el emisor. Las malas interpretaciones se reducen notablemente cuando analizamos y unimos tanto el contenido del mensaje (lo verbalizado), como la forma en que se emite ese mensaje (lo no verbalizado).

Esperamos que de ahora en adelante todos seamos más conscientes del gran valor que cobren la comunicación intrapersonal, el contacto físico, el contacto visual y la comunicación no verbal en nuestras relaciones, con el fin de propiciar relaciones más sanas y una comunicación más clara.

Aprovechemos este gran don que tenemos como seres humanos y si lo deseas, acércate a nosotros para desarrollarlos.

Por Gabriela Oseguera

Infancia: Experiencia viva o experiencia virtual

¿Recuerdas cuáles eran tus actividades preferidas cuando eras niño/niña?
Al día de hoy, más de 70% me han contestado que eran salir a jugar a la calle, ir al parque, andar en bicicleta y/o patines, jugar turista, palitos chinos y diversos juegos de mesa.

Aún con tanta variedad de juegos, considero que durante la primera infancia todos estos juegos poseen dos características en común de gran importancia:
a) Favorecer la experiencia viva y
b) promover la socialización directa.

Hoy en día, en la era digital, está disminuyendo de manera notable la convivencia con los demás y, si partimos de la idea de que todo en la vida es experiencia, en la era digital se tiene que diferenciar entre experiencia viva y experiencia virtual.

Un día me tocó ir en un elevador al que entró una señora con dos niñas pequeñas. Una de ellas llevaba un celular y la otra estaba llorando porque también lo quería. Su mamá le dijo que se lo diera a ella porque ya iban al parque; la que lo tenía se puso a llorar porque quería jugar con el celular, su mamá se enojó y le dijo que si quería estar en el celular ya no irían al parque, porque el parque era para jugar y correr, no para estar en el celular. La niña le dijo que entonces no fueran al parque, pero su mamá se molestó y le quitó el celular.

Con este ejemplo podemos ver cómo los niños ya llegan a preferir jugar con el celular que salir a correr y jugar en el parque donde hay más niños y naturaleza.

Igualmente se podría decir que se están perdiendo de una parte fundamental de su niñez y en general del desarrollo, ya que un niño debe aprovechar toda su energía y mantener su cuerpo en movimiento y su cerebro ejercitándose constantemente.

Sin duda la era digital aporta nuevos conocimientos promueve diversas habilidades y trae consigo nuevas oportunidades; sin embargo, en la infancia los menores necesitan aprender a través de la experiencia directa y de la interacción para desarrollar estrategias que les ayuden a cuidar de sí mismos, a desenvolverse y a convivir. A los menores les corresponde:

  • preguntar y profundizar sobre las cosas que conocen a su alrededor
  • desarrollar su motricidad al correr, escalar árboles y hasta saltar en los charcos
  • probarse a sí mismos por medio de diversos juegos y actividades
  • aprender a cuidarse en el día a día
  • interactuar de manera presencial para aprender estrategias que favorezcan la socialización y la expresión afectiva
  • aprender el valor y la importancia de la comunicación a nivel personal

Necesitan ganar experiencia para conocer, por sí mismos, cómo funciona el mundo.

Por Gabriela Oseguera

Uno de cada 4 adolescentes ve material sexual inapropiado antes de los 13 años

Con información de Excelsior

Y el primer acceso se adelanta a los 8 años, según el estudio ‘Nueva pornografía y cambios en las relaciones interpersonales’, presentado este lunes en Madrid

Al menos uno de cada cuatro varones se ha iniciado en el consumo de contenidos pornográficos en Internet antes de los 13 años y el primer acceso se adelanta a los 8 años, principalmente por la «familiaridad» con las pantallas y el fácil acceso a la tecnología móvil.

Esta es una de las conclusiones principales del estudio ‘Nueva pornografía y cambios en las relaciones interpersonales‘, presentado este lunes en Madrid y elaborado por la Red Jóvenes e Inclusión Social y la Universitat de Illes Baleares en base a casi 2.500 encuestas a jóvenes de entre 16 y 29 años.

Tal y como revela el informe, la edad media de inicio en el consumo de pornografía son los 14 años entre los adolescentes hombres, y de 16 años en el caso de las mujeres. En concreto, un 75,8% de ellos empiezan a consumir pornografía antes de los 16 años, mientras que un 35,5% de ellas lo hace antes de esa edad.

La edad media se está adelantando por el acceso a la tecnología móvil», ha explicado el coautor de la investigación Lluís Ballester. El doctor universitario ha precisado que la primera visualización de pornografía a los 8 años -tanto niños como niñas- se debe a que el ‘nuevo porno’ «se cuela en Internet».

En cualquier caso, el patrón de «búsqueda activa» de ese tipo de contenidos es más frecuente en los hombres, ya que el 33,1% busca pornografía y el 62,4% se deja ayudar por los amigos. En el caso de las mujeres, el 34,7% confiesa que la encuentra sin buscarla y el 17,4% la localiza de forma activa.

Más información en Excelsior

Qué es la generación Alfa, la primera que será 100% digital

Con información de BBC News

Si nos parece que nadie puede saber más de tecnología que los ‘millennials’ y la generación Z… estamos muy equivocados.

Llegó la hora de darle la bienvenida a la generación Alfa, la primera que es nativa digital al 100%.

Hacer cortes generacionales no es una ciencia exacta. Sin embargo, según un análisis de 2018 del centro de estudios Pew Research Center, analizar las generaciones ofrece «una manera de entender cómo los acontecimientos globales y los cambios tecnológicos, económicos y sociales interactúan para definir la forma en que la gente ve el mundo».
Y está claro cómo ve el mundo la próxima generación: a través de una pantalla.

¿Quiénes son?

Después de la Generación Z, se nos acabaron las letras del alfabeto latino, pero no se preocupen: nos quedan, todavía, todas las del alfabeto griego.
Y la próxima generación, formada por los hijos de los millennials, es la Alfa.

«Antes las generaciones se definían a partir de sucesos históricos o sociales importantes. Hoy se delimitan por el uso de determinada tecnología», le explica a BBC Mundo el uruguayo Roberto Balaguer, psicólogo, docente, escritor y experto en el uso -y abuso- de las redes sociales.

Joe Nellis, profesor de economía global de la escuela de negocios Cranfield de Reino Unido, concuerda con él: «La generación Alfa está formada por los niños nacidos desde 2010, el año en que Apple lanzó por primera vez el iPad».

Después de los ‘baby boomers’ llegó la generación X (nacidos entre 1965 y 1979). Crecieron oyendo hablar de dispositivos electrónicos, pero la tecnología les resulta todavía algo ajeno.
Luego tuvimos a la generación Y, los famosos ‘millennials’ (nacidos entre 1980 y 1993), caracterizados por un mayor uso y familiaridad con las comunicaciones, los medios de comunicación y las tecnologías digitales.
Y finalmente vino la generación Z (nacidos entre 1994 y 2010). Sus miembros utilizan internet desde muy jóvenes y se sienten cómodos con la tecnología y el mundo digital.

Sin embargo, ninguna de estas generaciones será comparable a nivel digital con los Alfa, que, como contraparte, serán la primera a la que le serán ajenos muchos aspectos del mundo analógico.
Nellis explica que, mientras que el resto de las generaciones todavía están aprendiendo a adaptarse a un mundo digital, estos niños representan «la primera generación digital».
Balaguer, por su parte, destaca que el concepto de generación se va acortando cada vez más.
«Lo que antes llevaba 25 años construir y definir, hoy se ha reducido a una década. Eso da cuenta de los cambios permanentes a los que estamos sometidos como cultura», asegura.

Los hijos de los ‘millennials’

Según las estimaciones de los expertos, cada semana nacen más de 2,5 millones de Alfa en todo el mundo.
Eso significa que para 2025, cuando según los expertos nacerán los últimos miembros de esta generación, podrían ser más de 2.000 millones.
«La gran mayoría nacerán en mercados emergentes y países en desarrollo, y es probable que tengan mejores perspectivas que sus padres y abuelos a medida que mejoren los niveles de vida en los próximos años», afirma Nellis.

El entorno de los Alfa, empezando por sus padres, está constantemente conectado a celulares y a internet.
Así, la tecnología es una extensión de su manera de conocer el mundo.
«Los Alfa están criados en familias en las que los roles parentales tradicionales están más desdibujados que décadas atrás, en las que las tareas se comparten como nunca antes y en las que el balance trabajo-vida se cuida como en ninguna generación anterior», dice Balaguer.

El futuro que les espera

¿Vivirán los Alfa mejor que sus padres?
El profesor Nellis cree que sí.
«Creo que la generación Alfa vivirá mejor que sus padres no solo en términos de ingresos sino también en términos de calidad de vida entendida como tener más capacidad de elección, más oportunidades de educación, más cuidado hacia los otros, etc».
Sin embargo, Balaguer no lo tiene tan claro.
«Han tenido más atención que generaciones anteriores, más presencia paterna, pero también sus vidas están muy atravesadas por la tecnología omnipresente y tienen padres más extendidos hacia afuera, conectados por defecto, y eso claramente es una limitante para la disponibilidad emocional y la calidad de la atención», asegura.

Y añade: «Son niños que en general tienen menos interacción a través de historias narrativas y menos intercambio de lenguaje, lo que provoca que haya más patologías de lenguaje que una década atrás, así como mayor incidencia de trastornos oftalmológicos y déficit atencional».
Si su característica principal es su dominio del mundo digital, ¿tendrán problemas cuando tengan que enfrentarse a una situación analógica?
«El mundo analógico está cada vez menos presente en nuestras vidas. Los padres quieren ‘más barro y menos pantalla’, pero al mismo tiempo pasan mucho tiempo frente a sus smartphones y modelan con su ejemplo», asegura Balaguer.
Y añade: «Hoy esta generación Alfa genera muchos diálogos en los grupos de WhatsApp pero tiene más accidentes domésticos que la generación anterior, por lo que muchos hablan de una generación de padres distraídos mirando sus pantallas más que a sus bebes o a sus bebes por detrás de la pantalla».
En cuanto a Nellis, que cree que el medio ambiente será una gran preocupación para esta nueva generación, la incompetencia analógica de los Alfa le preocupa más bien poco: «No supondrá ningún problema, porque las situaciones analógicas serán una minoría».

Más información en BBC News

La pornografía en internet y su relación con factores familiares y sociales

Al abordar este artículo me vienen a la mente varios casos en consulta pero sobre todo dos en particular en los cuales, las madres y padres respectivos, se preguntaban una y otra vez “Qué hicimos mal para que a pesar de haberle advertido a nuestro hija sobre la pornografía en internet, acabara interesándose por ésta”. En un caso, los padres habían decidido darle un celular a su hija de 11 años y en el otro caso, permitían a su hija de 13 años prolongar el uso del iPad, porque confiaban en ellas, y les habían prohibido el acceso a ciertas series que tenían connotación agresiva y sexual.

Para ambas familias fue muy frustrante y generador de una gran decepción, haber descubierto que sus hijas llevaban entre 6 y 8 meses accediendo a temas de pornografía y cuando las confrontaron, ellas se mostraban incapaces de comprender su conducta. 

Conforme fui trabajando cada caso, encontré que tenían en común cuatro aspectos: 

  1. Dificultad previa por parte de los padres para abordar el tema de sexualidad con su hija.
  2. Presión social ejercida por las amigas de la escuela.
  3. Miedo a ser excluida del grupo social.
  4. Sensación de inconformidad y frustración en su respectiva familia. 

Cuando los hijos se sienten inconformes, frustrados e  indefensos ante situaciones recurrentes a nivel familiar y sienten que sus padres mantienen actitudes rígidas que obstaculizan el diálogo y la comprensión, pueden llegar a manifestar, a nivel inconsciente, conductas rebeldes, y si a esto se le  suma el temor a quedar excluida de un grupo social, quedan expuestos a las influencias negativas y  a una mayor propensión a llevar a cabo aquello que ha sido prohibido y que está accesible, como es el caso de la pornografía en internet.

Pueden ser muy diversas las causas que lleven a los chicos a la pornografía en internet, sin embargo, se puede prevenir si los padres de familias llevan a cabo las siguientes recomendaciones:

  • Aprender estrategias para que, en las diversas etapas del desarrollo de sus hijos, aborden el tema de sexualidad.
  • Comunicación y apertura para que en familia se platique de manera abierta y respetuosa sobre las diferentes emociones que todos pueden sentir como enojo y frustración, sin que eso represente algo negativo, sino que por el contrario sea visto como una oportunidad de expresión y crecimiento personal y familiar.
  • Reflexionar en familia sobre el nivel de reflexión  que promueven y sobre la manera en que las acciones se llevan a cabo como resultado de estar convencidos y no como resultado de la presión y/o imposición que  a veces, inconscientemente, se llega a ejercer.
  • A través del desarrollo de dinámicas o estrategias que favorezcan la escucha, comprensión y empatía hacia sus hijos con la finalidad de que ellos no se sientan indefensos ni impotentes, pero sobre todo SOLOS, lo que los lleva a buscar compañías que pueden no ser su mejor influencia.

No te pierdas los siguientes artículos en los que seguiremos hablando del tema de pornografía en internet y la manera de hablar sobre esto con nuestros hijos.

Por Gabriela Oseguera

Propiciemos una comunicación de confianza para guiar adecuadamente sobre sexualidad en internet

A consulta llegan chicos de 10 y 12 años, e incluso algunos adolescentes, que al día de hoy confunden la sexualidad con la pornografía y, a veces, por querer saber de sexualidad, acaban interesándose por videos pornográficos y/o escenas eróticas que distorsionan la riqueza y la belleza de nuestra sexualidad humana.

La sexualidad es un aspecto central del ser humano presente a lo largo de toda la vida. Incluye el sexo, las identidades y roles sexuales, la orientación sexual, el erotismo, el placer, la intimidad y la reproducción. Se recomienda que como madres y padres que somos, cuestionemos sobre el tipo de educación sexual que recibimos, si es que la tuvimos, con el fin de que los tabúes o experiencias del pasado, no obstaculicen el fluir de nuestra sexualidad ni la de nuestros hij@s; desarrollemos la habilidad para manifestar apertura, acompañamiento e información clara y completa, sobre la experiencia de la sexualidad en cada etapa de la vida y guiemos adecuadamente a nuestr@s hij@s para que aprendan a aceptar, disfrutar y a vivir su sexualidad de manera plena y responsable. Será importante estar preparados como adultos ante las dudas e inquietudes que puedan surgir, dejando que el conocimiento de nuestros hij@s, nos marque la pauta y los alcances de la información a la que buscaremos llegar.

Por su parte, el término pornografía se utiliza para las descripciones por cualquier medio (escrito, sonoro, visual, etc.) que sean explícitas en cuanto al sexo, relaciones sexuales u órganos sexuales, cuyo objetivo es excitar o intentarlo a quien lo recibe. Será importante aclarar con los hijos que tanto el sexo como la pornografía, tanto real como digital, conducen a la liberación en el cerebro de la dopamina, que es un neurotransmisor cerebral relacionado con las funciones motrices, las emociones y el placer, sin embargo, la pornografía produce una especie de “inundación de dopamina” que promueve la repetición de la conducta y puede derivar en un círculo vicioso que lleve al individuo a perder la capacidad de gobernar su propio cuerpo.

Considero que cuando se adquieren los conocimientos en torno a la sexualidad y se valora y respeta en cualquier persona, menores probabilidades existirán de recurrir a la pornografía en internet, de manera voluntaria.

Es común que los chicos y chicas a diversas edades reciban información distorsionada sobre alguno de estos dos temas o a veces oculten su interés. En ambos casos es preferible que como adultos, antes de regañar o abordar la situación de manera negativa, comprendamos las causas que están influyendo y propiciemos una comunicación de confianza para guiar adecuadamente y, en caso necesario, recurrir con un especialista para profundizar sobre el tema.

Por Gabriela Oseguera

Comunicación: factor elemental en la familia cibersegura

La comunicación está presente en nuestras interacciones, ya sea que éstas sean presenciales o virtuales. 

En uno de nuestros artículos se señalan los extremos que pueden existir alrededor de la comunicación. Hay personas que puedan dar poca o nula importancia a la interacción y, en consecuencia, evitar la  comunicación,  y otras que procuran la cercanía física y emocional y que llegan a sobre involucrarse a través de la comunicación. Sin embargo ante estas dos polaridades, cabe cuestionar los aspectos que facilitan una comunicación adecuada y la manera en que ésta cobra importancia al hablar de “familias ciberseguras”.

Una comunicación adecuada y que favorece la confianza y la supervisión entre padres e hij@s está caracterizada por los siguientes elementos:

  • Promover la escucha ,
  • mantener interés por vano o simple que parezca lo que te comunique, 
  • reconocer la confianza que te tiene tu hij@ por haberte comunicado algo por malo o inadecuado que sea,
  • empatía y respeto, 
  • mantener contacto visual para que tu hij@ capte que es visto y que realmente existe para ti,
  • respetar sus sentimientos y pensamientos,
  • evitar criticas a pesar de que hubiera motivo, recuerda que si lo criticas es muy probable que después, ya no quiera platicar contigo, 
  • no interrumpir.

Conforme desarrolles estas habilidades, te darás cuenta que  podrás mantener un contacto respetuoso con tu hij@ y podrás estar más enterado de las actividades que elige y, en consecuencia, podrás contar con más elementos para intervenir cuando sea necesario.

Esperamos que estos elementos faciliten la comunicación madre-hij@/ padre -hij@ y también los puedas aplicar en el ámbito cibernético, en donde los chicos y chicas cada día están más expuestos, pero que cuenten con la seguridad de que serán escuchados, comprendidos y apoyados por sus madres y/o padres.

Por Gabriela Oseguera

La curiosidad ante la tecnología digital

La curiosidad es una necesidad emocional y una fortaleza del ser humano que va surgiendo conforme está en contacto con estímulos externos.La curiosidad está caracterizada por un interés por las experiencias y las cosas, la capacidad de encontrar, explorar y descubrir. Dicha fortaleza nos desarrolla como personas, ya que construye nuestro conocimiento, habilidades, relaciones y experiencias. Entre los 3 y 7 años se hace manifiesta la curiosidad cuando escuchamos los constantes “porqués” que demuestran el interés de los niños por comprender y aprender, por dar respuestas a sus interrogantes. Conforme crecen y su capacidad reflexiva es mayor, es esperado que los chicos y las chicas sean atraídos por estímulos nuevos, por situaciones que comparten con sus pares y por cuestionamientos que forman parte de su edad.

Las redes sociales representan hoy en día, una de las tantas alternativas que atraen la curiosidad porque ofrece información sobre la vida de los demás, facilita la búsqueda de información de una manera rápida y ofrece todo tipo de sorpresas, conocimientos, imágenes, ¡muchas veces inimaginables! 

Si bien la curiosidad nos invita a mantener una actitud de descubrimiento y admiración ante la vida, también nos puede exponer a información que, según la edad y los conocimientos, pueda convertirse en inadecuada, es decir, en textos e imágenes poco digeribles e inadecuados para la persona.

Recuerdo el caso de una chica que llegó al consultorio debido a que a sus 10 años fue inducida por sus amigas para ver una serie cuyo tema central era la prostitución, y a pesar de que esta chica contaba con las advertencias y valores bien infundados de parte de su familia, la curiosidad le ganó y acabó viendo la serie durante 6 meses aproximadamente. 

Cuando su tía se dio cuenta y le comentó a su mamá, su primera reacción fue de enojo y frustración al darse cuenta de que su hija no había seguido sus indicaciones y había perdido su confianza. Por su parte, el padre de la chica mostró decepción y enojo al no poder comprender las razones que llevaron a su hija a ver dicha serie durante tanto tiempo. De entrada, les reconocí su disposición para que, a pesar del enojo y la decepción, ambos estuvieran buscando ayuda psicológica para hacer de dicho evento, una posibilidad de aprendizaje y crecimiento tanto a nivel individual como familiar. También se llevó a cabo un trabajo psicoeducativo para abordar el tema de la sexualidad con el fin de, comprender la curiosidad que surgió alrededor de dicho tema, aclarar dudas y diferenciar los elementos que forman parte de la prostitución, diferentes a los que conforman una educación sexual sana.

Este caso, nos confirman que la curiosidad puede llevar a nuestros hijos a tomar caminos que de momento no sean los adecuados para su desarrollo emocional, sin embargo, sucesos como éstos se convierten en una posibilidad para analizar cuestiones de confianza, comunicación, apertura o rigidez, entre otros, dentro del ámbito familiar. 

Si tu, llegas a enfrentar una situación parecida, ojalá y puedas comprender la curiosidad por encima del enojo y puedas también pedir ayuda profesional para que cada miembro de la familia cuente con un espacio para expresar sus emociones y para recibir en orientación psicoeducativa y atender las necesidades emocionales correspondientes. No estás sol@, déjanos acompañarte y guiarte cuando te sientes enojad@, impotente y frustrado

Por Gabriela Oseguera