WhatsApp ¿El Hermes de los usuarios?

Hermes era uno de esos fascinantes personajes de la mitología griega, quien con tantos poderes y un gran carisma se convirtió en uno de los dioses preferidos de los hombres. Hijo de Zeus -tenía “vara alta”-, era bien parecido, afortunado en el amor, sumamente inteligente y sagaz, y siempre con buena disposición, todo un estuche de monerías. Era tan popular que se convirtió en el mensajero de los dioses, un veloz heraldo que con sus aladas sandalias llevaba los mensajes a cualquier rincón que se le indicara.

Pareciera que WhatsApp es una especie de Hermes de los dioses. La aplicación de mensajería más popular y usada del orbe con sus más de dos mil millones de usuarios traslada una vorágine de mensajes cada día. Este verde emisario brinda muchas bondades: puede llevar tus mensajes a cualquier parte, es muy amigable y fácil de usar, permite enriquecer y adornar tus conversaciones, puedes hacer llamadas de voz o hasta llevar a cabo pequeñas reuniones a la distancia, tienes la posibilidad de enviar ubicaciones, incluso en movimiento, y hasta enviar y recibir grandes “paquetes” de archivos que no son un pretexto para que este Hermes los entregue. Lo mejor de todo: es gratis.

Modern Hermes – Wikimedia Commons (CC)

A nuestro Hermes lo usamos para casi cualquier cosa, desde esa conversación crucial de negocio, la discusión sentimental con la pareja, el trabajo o los estudios hasta las charlas triviales y sin importancia con la familia y amigos, por supuesto, sin dejar de lado ese representativo tráfico relacionado con “memes” que segundo a segundo es entregado por el vertiginoso mensajero. ¿Cuántas veces repetimos la frase “mándame un whats”? De facto, se ha convertido en el mensajero digital para comunicarse por casi todas las generaciones, las estadísticas lo demuestran y su uso es parte de la cotidianidad que ha llegado a provocar efectos psicosociales. Nos hemos generado el hábito de la gratificación espontánea, además de una necesidad de acceder y compartir información de manera inmediata, y WhatsApp sin duda es el instrumento propicio para ello.

Es importante mencionar, que a pesar de que nuestro Hermes digital podría acceder a la información que le encomendamos, es común que nuestros mensajes pequen de desinhibidos al grado de desoír al pudor. Conversaciones sensibles, información confidencial, datos personales o incluso imágenes íntimas; nuestra vida entera puesta en manos del dios mensajero sin temor a ser expuesta.

Si bien las aplicaciones de mensajería gratuita no son precisamente hermanas de la caridad y su modus-operandi pueden incluso llegar a considerarse un atentado a la privacidad, me parece que la discusión se ha centrado erróneamente en el emisario cuando deberíamos enfocarla en el emisor. Debemos recordar que WhatsApp es una empresa privada que te brinda un servicio sin costo, y que genera sus ingresos con base en la explotación de tus datos, es decir, ¡tú eres el producto! Desde mi punto de vista, WhatsApp y Facebook -a quien pertenece-, con sus nuevos términos y condiciones, solo afilan el hacha para generar más ingresos pero no es el primer corte que le dan a sus usuarios. Recordemos que Facebook viene de una serie de eventos desafortunados que develan la explotación indiscriminada que se hace de nuestros datos, y que alcanzaron su clímax con el caso de Cambridge Analytica. Con su nueva política, el principal cambio es que WhatsApp podrá compartir con Facebook los datos que actualmente explotan, como usuario ya no tendrás la opción de elegir si los compartes, si pretendes utilizar su servicio será obligatorio. Si deseas leer la Política de Privacidad de WhatsApp en detalle e identificar qué datos son los que se recaban y cómo los tratan, acude a esta URL: https://www.whatsapp.com/legal/updates/privacy-policy/?lang=es. Cabe mencionar que la política entrará en vigor a partir del 15 de mayo.

Política de privacidad WhatsApp

Con lo anterior, quisiera subrayar que no se trata de satanizar a las plataformas de mensajería, sin duda son de gran ayuda y somos libres de usarlas, y más allá de ello, insisto, la discusión debe centrarse en nuestros hábitos. Analicemos si la conversación que estamos sosteniendo se está llevando a cabo en el medio adecuado, ese es el primer paso. ¿Cuántas veces nos encontramos publicando con inmediatez cualquier cosa que se nos viene a la mente, sin filtros? ¿Cuántas veces enviamos documentos oficiales, contratos o fotografías íntimas por estos medios? Algunas aplicaciones, como WhatsApp, permiten dar a conocer nuestro número telefónico. Esto puede poner en riesgo nuestra seguridad y privacidad.

Por otro lado, debemos entender qué aceptamos al usar estas aplicaciones. Lee la política de privacidad del desarrollador para entender en detalle qué información se recopila, cómo la tratan y con quién la comparten, y seamos conscientes de que las políticas cambian frecuentemente, por lo que debemos estar al día y leer siempre esos términos y condiciones. Hoy fue WhatsApp, pero todas las plataformas de mensajería, en mayor o menor medida, recaban y gestionan nuestros datos de diferentes maneras.

Configura la privacidad y seguridad de tus aplicaciones, muchas de ellas permiten segregar los permisos sobre la información a la que acceden tus contactos, incluyendo el uso compartido de tu ubicación, además de que tienen disponible funciones de verificación de dos pasos para autenticarte lo que te provee mayor seguridad. No debemos dejar de lado el uso de antivirus y mantener la aplicación actualizada para evitar que se aprovechen de alguna vulnerabilidad, y tengamos cuidado con mensajes y enlaces sospechosos, no seas víctima de malware o phishing.

Para concluir quisiera rescatar otra de las tareas de Hermes: era responsable de llevar las almas al inframundo, una atención a Hades que reinaba ese sombrío lugar. Se decía que Hermes tenía el privilegio de entrar y salir del Hades, pero no las almas que entregaba. Pues bien, no dejes que tu Hermes digital se lleve tus mensajes al inframundo, y si lo hace, que esos mensajes no te signifiquen un inconveniente a tu privacidad.

Provehito in altum
Por: Juan Pablo Carsi

Juguetes ¿inteligentes?

Estamos comenzando un nuevo año, y a pesar de las adversidades, estas fechas son sumamente importantes para los niños, pues habrán recibido regalos de Santa y/o de los Reyes Magos, quienes como ya es sabido no dejaron de laborar pues son inmunes al bicho que nos ha acechado últimamente, sin embargo, muchos de los innovadores juguetes que nuestros hijos recibieron sí son susceptibles de contagiarse… ¡no te asustes! No nos referimos a ningún coronavirus, pero sí debemos prestar atención a los “Smart toys” que pueden infectarse con algún malware o peor aun, pueden ser “hackeados” y poner en riesgo la privacidad de nuestra familia.

Comencemos por explicar qué es un “Smart toy” o “Juguete inteligente”. Estos juguetes electrónicos habitualmente tienen diseños muy atractivos y permiten interactuar con los menores a través del reconocimiento de voz o por medio de alguna app. Entre otras funciones, permiten grabar y transmitir video o imágenes y algunos otros incluso prometen aprender y crecer con tu hijo. Son pues estos artilugios lúdicos casi mágicos, un derroche de innovación que los reyes del hogar disfrutan como tecnólogos expertos.

Todas estas características parecen de ensueño, y seguramente te preguntarás en dónde está el riesgo; pues bien, para que muchos de estos dispositivos brinden todas sus bondades requieren recopilar datos de la interacción con tu hijo, por ejemplo: su voz o imágenes de su cara, o incluso datos sensibles que en caso de caer en manos inadecuadas podrían suponer un riesgo para la integridad de los menores, por ejemplo: su nombre, edad o ubicación en tiempo real. Pregúntate si esa información se la proporcionarías a un extraño…

Por otra parte, habitualmente estos juguetes son conectados a Internet, y al igual que una computadora, si el juguete no cuenta con los controles de seguridad adecuados entonces queda expuestos a conexiones no autorizadas. Imagínate que de pronto un extraño puede conectarse al juguete de tu hijo y manipularlo para poder tomarle fotos, video o incluso interactuar con él, ¡ya ha sucedido!

Las principales vulnerabilidades -mas no las únicas- que se pueden encontrar en un juguete inteligente son: conexiones no seguras, el seguimiento del movimiento de los niños y la deficiente protección de datos.

Entonces ¿Qué debo hacer para evitar riesgos? Aquí algunas de nuestras recomendaciones:

  • Ten a la mano la documentación del fabricante del juguete, investiga en foros si existe alguna queja o problema de seguridad y corrige lo necesario, apóyate del soporte del fabricante si es necesario.
  • Mantente informado de las políticas de privacidad de manera que entiendas claramente qué tratamiento se le da a los datos recabados de tu familia.
  • No utilices datos reales, es mejor usar un alias.
  • ¡Apágalo! Cuando no esté siendo utilizado, evita que el juguete esté encendido y conectado a internet.
  • Asegúrate de configurar un PIN o contraseña robusta que proteja la conexión de los juguetes a Internet, y no los conectes en Wi-Fi públicos.
  • Verifica periódicamente que el juguete posea las últimas actualizaciones de seguridad.

Lo más importante, recuerda que eres el papá de un hijo digital en la era digital, debes entender en primera instancia qué juguete desea y si éste es seguro, y por supuesto, se vale no saber, pero lo que no te puedes permitir es no investigar y poner riesgos en las manos de tu familia. La comunicación es CRUCIAL, aprendan y diviértanse juntos, es una buena oportunidad de fortalecer los vínculos

Provehito in altum
Por: Juan Pablo Carsi

Ramsés quiere ser Youtuber

Ahora que Silvia y Franco son papás, la alegría y el orgullo los invaden, pues su hijo Ramsés de tan solo 10 años es un niño sano, travieso y muy ocurrente y… ¿qué creen? Un día, vino a su mente que de grande quería ser un youtuber, como aquel chico que seguía en Internet. Ramsés siempre tenía en mente las alocadas actividades de su influencer favorito, aquel que platicaba de sus viajes, de sus divertidas anécdotas y de los videojuegos de moda. Al principio, sus padres lo tomaban a broma; se les hizo divertido seguirle la corriente. Ramsés grababa todo a su alrededor: se grababa a sí mismo, grababa a sus padres, grababa a escondidas en el colegio. Un día llegó de la escuela y empezó a grabar a su abuelo quien no entendía qué le causaba tanto revuelo y le dijo: —Ramsés ¿Qué estás haciendo?  A lo que Ramsés respondió: —Te estoy grabando abuelo, cuando sea grande quiero ser youtuber. Su abuelo le cuestionó el por qué no mejor pensaba en ser médico. Ramsés sonrió burlonamente y dijo: —Abuelo, tú no sabes de esto, los médicos no son famosos y yo sí quiero serlo.

Imagen: Anastase Maragos

Pasó un año y Ramsés ya no quería ir al colegio, pues decía que no lo necesitaba. Se pasaba horas por la tarde observando videos sin filtros, aunque él no entendiera de eso. Silvia y Franco pensaron que se le pasaría rápido el deseo…

Ramsés cumplió 15 años y dejó el colegio y conoció a una persona platicando a distancia. Charlaban diario sin que sus padres supieran. El anónimo le prometió que lo iba a hacer famoso, más de lo que él pudiera imaginarse; él le iba a decir todos sus secretos siempre y cuando dejara grabarse con la condición de que no dijera nada a nadie porque sería una sorpresa para todos cuando supieran que él era el youtuber número uno en la Tierra. Pasaron seis meses y Ramsés accedió, grabó miles de videos… cantando, bailando, disfrazado y maquillado. Un día, de la nada, sus vecinos empezaron a burlarse de sus padres diciendo que qué gracioso era Ramsés, que los felicitaban por sus miles y miles de likes, ya que estaba en el ranking número uno de videos “tontos” en la red.

Sus padres se sintieron humillados, pero más Ramsés al enterarse. Aprendieron juntos que la privacidad e integridad en línea deben cuidarse. Asistieron a terapia donde conocieron los riesgos que conlleva publicar tu vida privada en redes sociales y el hecho de no ser consciente de platicar con extraños que no son amigos reales.

Después de un largo tiempo de terapia…

Ramsés llegó a su casa con la cabeza abajo; su abuelo lo observó y le preguntó: —¿Qué es lo que te pasa amigo, dónde está mi muchacho lleno de alegría? A lo que Ramsés contestó: —Abuelo, no puedo más, me engañaron. Ahora soy el meme de todo mundo, ¿cómo podré repararlo? El abuelo dijo: —Hijo, yo no sabré de tecnología, pero creo que ahora te toca a ti ser un superhéroe, o mejor dicho “ciberhéroe”. Sigue con tus estudios, investiga y lleva el mensaje a todos los niños que puedas antes de que sean engañados o, peor aún, lastimados o secuestrados; no permitas que se roben la inocencia de los niños. ¡Podrías ser un “ciberdoctor”!.

Ramsés creció, estudió y se informó. También investigó y analizó estadísticas, se preparó. Ahora es un ciberdoctor que advierte a los pequeños sobre los posibles engaños en internet y a los padres de que no dejen solos a sus hijos pequeños por la vida con un dispositivo móvil.

¿Usted desearía ser así de “famoso” en una red social?

Moraleja: Toda acción conlleva una responsabilidad, pero cuando se trata de un menor, aún más.

Atentamente,

Ciber-Doctor Ramsés

Por: Lupita Mejía

Comercialización de contenido inadecuado para menores en Marketplace de Facebook

Es lamentablemente y a su vez es un fenómeno complejo, ya que si bien existen políticas claras, procesos y tecnologías que las diferentes plataformas aplican para gestionar el contenido que se publica en ellas, es evidente que no es suficiente. 

Después de haber estado en el “ojo del huracán” por el atentado contra la privacidad de sus usuarios y por encontrarse contenido ofensivo y con connotaciones sexuales dentro de sus plataformas, muchas de ellas incluso que violentan los derechos de los niños, Facebook ha trabajado en fortalecer sus capacidades de detección, implementando tecnología como la inteligencia artificial para mantener fuera de su red material inadecuado; sin embargo, estamos hablando de una comunidad de más de 2,000 millones de usuarios, lo cual se traduce en un reto enorme aun para la red más popular del orbe.

Las normas comunitarias del Marketplace de Facebook son claras respecto al tipo de contenido no permitido, sin embargo aun con una eficiencia notable en su software de detección y bloqueo de pornografía, los usuarios que lucran con este tipo de contenido conocen cómo “disfrazarlos” y cómo sacar de contexto la información con el fin de “confundir” a los sistemas de filtrado, logrando pasar inadvertidos. Por ejemplo, se usa jerga como: “paquetes” o “surtido rico” que hacen referencia a este tipo de materiales. En el caso de las imágenes se hace uso de la marca de dulces “Ricolino” y se indica en el mensaje comercial que se vende todo lo que hay en una caja.

Y es que aun para sistemas avanzados desarrollados con inteligencia artificial, se requiere de entrenamiento y aprendizaje que les permita identificar los matices que estos usuarios aplican en sus publicaciones, lo que ocasiona que se les “escapen” algunas de ellas permitiendo que exista una ventana de tiempo con el contenido disponible, y es hasta que existe un reporte por parte de los mismos usuarios que la red puede darlos de baja. Facebook indica que el contenido es evaluado por moderadores humanos, independientemente de si los usuarios informan de las publicaciones ofensivas o si las detectan los sistemas proactivos de la empresa, pero debemos reconocer que es una labor titánica. 

Por otro lado, el anonimato que hasta cierto punto la red permite es un factor que aprovechan las personas que comercializan packs. Además de la posibilidad de crear perfiles prácticamente sin restricciones, existen diversas herramientas que permiten ocultar y cifrar el origen de sus comunicaciones y crear escondites digitales que dificultan las actividades de investigación de las autoridades. Muchos de ellos forman parte de redes criminales y es cada vez más frecuente encontrarse con gente que está a la vanguardia en el uso de la tecnología. 

Ahora bien, como padres de familia debemos ser conscientes de que no podemos ser dependientes de las capacidades o esfuerzos que realicen las plataformas en internet. Es cierto, las compañías tecnológicas deben hacer mucho más por evitar que sus plataformas sean un medio de difusión de pornografía o peor aun de su comercialización y fomento de actividades ilícitas, pero debemos comprender que ésta es una tarea de todos los que interactuamos en el ciberespacio, debemos entender que al igual que en el mundo físico existen derechos y obligaciones en el entorno virtual y no podemos ser ajenos a ello. 

Tristemente nuestro país es un brutal generador de pornografía infantil y se ha convertido en un paraíso para pederastas quienes están encontrando espacios en las plataformas para sus inmundas actividades. Y para complicar más el panorama, la contingencia sanitaria ha acelerado la conexión de menores de edad a la red, por lo que se vuelve más importante que tomemos acciones. Es responsabilidad de todos cambiar esa realidad. 

Sabemos que en muchas casos los niños y adolescentes conocen más de tecnología que los mismos padres de familia, pero debemos recordar que somos padres de hijos digitales en la era digital, por lo tanto debemos estar constantemente informados y actualizarnos para prevenir. Algunas de las recomendaciones que desde nuestra perspectiva emitimos en Escuelas y Familias Ciberseguras a los padres de familia son: 

  • Predica con el ejemplo, recuerda la premisa más importante y fundamental de todo padre de familia, no puedes exigir algo que tú tampoco haces. 
  • Platica, la conversación siempre ha sido un eslabón importante en la relación padre – hijo, y en la era digital no es la excepción, promueve que juntos se informen sobre los riesgos y las consecuencias del mal uso de medios digitales, esto los ayudará a estar igualmente concientizados y a minimizar la ocurrencia de problemas. Platica abiertamente de lo que son los “packs”, es mejor que los menores estén informados por los padres, a que sean exhibidos por alguien más. 
  • Monitorea las redes sociales, identifica quiénes son las amistades de tus hijos con los que se está relacionando de manera real y virtual. 
  • Aplica los controles tecnológicos adecuados en sus dispositivos. 
  • En caso de ser víctima se debe evitar sostener contacto con el agresor y se debe resguardar toda la evidencia posible. Es recomendable generar capturas de pantalla y reportar de inmediato a la red social y a las autoridades al número telefónico 088 de la Dirección Científica de la Guardia Nacional o a las unidades cibernéticas de cada entidad. 

Otro actor clave para fomentar una cultura de prevención es el sector educativo. La escuela es el segundo lugar donde nuestros niños pasan más tiempo, y aun ahora que se encuentran trabajando a la distancia es muy importante que se fomente la protección en línea. En ese sentido, nuestra recomendación es que las escuelas se apeguen a mejores prácticas como las sugeridas en la Norma Mexicana NMX-I-319 Escuelas Responsables en el Uso de Internet, la cual además de brindar recomendaciones para proteger los datos y sistemas de información de las escuelas, recomienda concienciar sobre los peligros en internet y las medidas de protección que deben tener los niños, así como el fomento del civismo digital. Consideramos que ante la evidente falta de valores en Internet, como padres de familia debemos tener un papel más proactivo, formando ciudadanos digitales responsables y practicando los principios más importantes que son: responsabilidad, honestidad, respeto y tolerancia. 

Provehito in altum
Por: Juan Pablo Carsi

Covid-19 abrió la puerta al mundo educativo en línea

Un iceberg es un témpano de hielo gigantesco que deambula sin rumbo alguno por el mar y el cual puede provocar que enormes embarcaciones, como el histórico Titanic, se desestabilicen.

Dentro de la tormenta que vivimos con la pandemia y con la aparición del “iceberg” llamado Covid-19, la mayoría de las instituciones educativas se vieron en la necesidad de cerrar sus puertas de manera inmediata con la finalidad de evitar el choque con este témpano; ya que a pesar de que había llegado a desplazarse en otros mares, desafortunadamente, el mar de muchas escuelas no estaba preparado para su llegada.

Cuando me enteré de que esta tormenta había provocado una serie de naufragios, les confieso que me asusté; no podía creer que en tan poco tiempo este virus había viajado tan rápido de una nación a otra y había comenzado a causar daños, particularmente en la educación. Como docente me preocupé aún más cuando se empezaron a cerrar las escuelas, pues cada vez se acercaba más este iceberg; hasta que llegó el momento de un absoluto silencio en mi aula, las puertas se cerraron y mis niños se fueron a casa con sus tareas en mano.

Les comparto que algunos de mis estudiantes me preocupan más, ya que no cuentan con los recursos necesarios para trabajar desde casa, alrededor del 30% de ellos. Tristemente, ya formamos parte de las estadísticas que comparte la UNESCO respecto al seguimiento de cierre de escuelas a nivel mundial:


1,576,021,818 estudiantes afectados
91.3% del total de alumnos matriculados
188 cierres a nivel nacional
.

Estos cierres que se hacen en cada país están afectando a más del 91% de la población estudiantil del mundo. Muchos otros países han implementado cierres localizados que impactan a millones de estudiantes más. Según la UNESCO unos 63 millones de docentes de primaria y secundaria en el mundo están afectados por el cierre de los centros escolares en 165 países.

¿Qué ha sucedido en nuestro país?

Este iceberg Covid-19 movilizó la construcción de un “Titanic” de plataformas educativas en línea e hizo una invitación al zarpe de manera inmediata, pero la realidad es que aun las instituciones educativas más dotadas de herramientas de alta tecnología no contaban con los boletos de primera clase para todos los educandos; es decir, canales, soporte, protección y capacitación para tener un abordaje seguro. No obstante, todos los docentes y directivos unieron esfuerzos para brindar un boleto de primera clase a sus alumnos y continuar con la educación en México a pesar de la catástrofe.

Es así que, los maestros y directivos decidieron capacitarse de manera autónoma para el manejo de las TIC (las cuales para muchos es un tema complicado pues no las manipulan al cien por ciento). Bajo esas condiciones tuvieron que invitar a sus estudiantes a subir al navío con el salvavidas parchado para la implementación de la enseñanza virtual. Extendieron una invitación a la comunidad educativa para que emprendieran este viaje por medio de comunicados tanto impresos como digitales o pasando la voz.

Nuestro “Titanic”, con plataformas educativas gratuitas, pero con nulas estrategias y normas de seguridad y protección de privacidad de los menores, no contempló el choque con este iceberg Covid-19. Los más afectados han sido los pasajeros carentes de recursos, ya que, derivado del contexto de estos estudiantes, no pudieron conseguir un pasaje de primera clase y, aún más desalentador, no contarán con todas las comodidades para acceder a las plataformas y continuar con su proceso de aprendizaje en línea en un futuro cercano. Por otra parte, aquellos que sí tuvieron la posibilidad de abordar tendrán un viaje donde no se incluyen algunos salvavidas para manejar los riesgos y amenazas en el océano del ciberespacio.

Finalmente, sabemos que la tecnología nos abre las puertas a un mundo lleno de oportunidades para el desarrollo de la creatividad y la innovación, pero también nos puede poner un freno si no contamos con capacitación, medidas de seguridad e infraestructura adecuada. Es un buen momento para contemplar al menos algunas recomendaciones que ayuden a parchar esos salvavidas, tales como:

  • Definir una plataforma que no tenga problemas de privacidad.
  • Establecer reglas en el uso de la plataforma. De la misma manera que hay reglas en el salón de clase, debe haber en el aula virtual, buscando que en todo momento se cuide la privacidad de los alumnos.
  • No compartir enlaces de reuniones en plataformas públicas o medios sociales. Solo enviar el enlace directamente a aquellos que necesitan unirse a la clase.
  • Crear contraseñas para que los participantes la utilicen al unirse a la clase.
  • Cerrar las salas una vez que todos los participantes estén dentro.
  • Deshabilitar la función de compartir pantalla entre los participantes para asegurarse de que no se pierda el control de la reunión.
  • Desactivar intercambio de archivos y mensajería privada para evitar conversaciones paralelas inapropiadas sin su consentimiento.

Tengo la esperanza de que este momento que estamos viviendo nos permita sentar las bases para fomentar Escuelas Ciberseguras.

Mi reconocimiento a todos los maestros del mundo por poner el corazón cuidando la educación de sus alumnos aun a la distancia.
Por Lupita Mejía

Tik Tok: Qué hacer para proteger tus datos personales

Tik Tok es una nueva aplicación que está causando revuelo entre niños y adolescentes. Es muy popular y tiene cada vez más adeptos. Con ella puedes ver y realizar videos, descargar los de otros usuarios y usar música para armar tus propias versiones, y todo ello en episodios de 15 segundos o más. Además, puedes crear videos en directo y obtener regalos o monedas que podrás canjear si logras tener más de mil seguidores. Sin embargo, es importante, como en cualquier aplicación, que exista una supervisión de los padres, pues existen contenidos conocidos como “retos” que ponen en peligro a la comunidad suscrita a la app al enviarles información sugestiva que pone en riesgo la vida.

Al día de hoy, la aplicación de origen chino solo puede ser usada por mayores de 13 años. Como con cualquier aplicación y contenido en Internet, los niños deben ser supervisados por sus padres o algún adulto de confianza al usarla. Si bien es cierto que solo los mayores de 13 años tienen permitido iniciar sesión, también lo es que hay usuarios menores de ese rango de edad usándola sin que exista un filtro o restricción por parte de los creadores.

 En Estados Unidos, Tik Tok  tuvo que pagar una multa muy cuantiosa impuesta por la Comisión Federal de Comercio (FTC) por violar la ley de privacidad de los niños conocida como LEY COPPA (Children’s Online Privacy Protection Act), pues la aplicación recopilaba información de menores de 13 años sin el consentimiento de sus padres. Por lo anterior, se prohibió el acceso a menores de 13 años, pero no evitó que menores de 13 años la utilicen ya que no existen verdaderos filtros ni supervisión eficaz por parte de la compañía.

Asimismo, el tipo de información personal que recaba esta aplicación, con quién la comparte y cómo la usa, es todavía más preocupante y merecedora de supervisión para tomar decisiones y acciones al momento de iniciar sesión; por lo que se sugiere modificar los perfiles de configuración y permisos.

Qué tipo de datos personales recaba

1.- De perfil: nombre de usuario, fecha de nacimiento, dirección de correo electrónico, número de teléfono, fotografía y video; sexo y edad con el fin de personalizar el contenido

2.- De comportamiento: contenido que se genera en la plataforma, elección del idioma, fotografías y videos que se suben y los comentarios que se realizan

3.- Interacción con la plataforma: qué anuncios, videos y problemas se ven, el contenido de lo que les gusta o guardan en favoritos, incluidos los intereses

4.- Datos de terceros: se puede optar por compartir datos de otras cuentas de redes sociales como Facebook, Twitter, Instagram o Google y de ahí obtener la lista de contactos.

5.- Dirección IP e historial de navegación: el proveedor de servicios móviles, la configuración de la zona horaria, el identificador para fines publicitarios y la versión de la aplicación que se esta usando.

6.- El modelo del dispositivo por medio del cual se ingresa, el sistema, el tipo de red, la resolución de la pantalla y el sistema operativo y cuando se inicia sesión desde varios dispositivos se puede obtener la identificación de la actividad en todos los dispositivos.

7.- La localización, la región y datos de GPS e información de ubicación del dispositivo móvil.

Con quién se comparten estos datos:

  1. Con anunciantes y redes de publicidad
  2. Socios Comerciales
  3. Proveedores de pago
  4. Proveedores de servicio en la nube
  5. Proveedores de análisis
  6. Con otros miembros, filiales o afiliados del grupo empresarial
  7. Con el público en general si se trata de un perfil público

Cómo los usa:

  • Notificar cambios en los servicios
  • Proporcionar soporte al usuario
  • Cumplir términos y condiciones
  • Administrar la plataforma
  • Personalizar el contenido de interés
  • Habilitar la interacción con otros usuarios
  • Servicio de mensajería
  • Habilitar la participación en programas virtuales
  • Detección de abusos, fraudes, actividades ilegales
  • Garantizar la seguridad y protección al revisar el contenido de los usuarios, los mensajes y metadatos inapropiados
  • Promover asuntos populares, hashtags y campañas
  • GARANTIZAR QUE SE TIENE LA EDAD SUFICIENTE PARA UTLIZAR LA PLATAFORMA según lo exige la ley.

Con todo esto debemos estar conscientes que al aceptar haber leído el aviso de privacidad y estar de acuerdo con su contenido, le damos, de manera automática, permiso para todo lo anterior. Si quieres restringir el uso de tus datos, configura el perfil de manera correcta no haciéndolo público, o bien haz uso de tus derechos ARCO (acceso, rectificación, cancelación u oposición) al correo privacy@tiktok.com

Además, te dejo algunos tips más para evitar ver contenido inapropiado, pues es claro que la aplicación NO GARANTIZA filtros según la edad para utilizarla:

  • Tienes la posibilidad de dar “no me gusta” para que no te vuelva a sugerir videos similares, aunque en realidad el nombre debe ser “no me interesa” siendo muy simple su implementación, basta con colocar el dedo por más de dos segundos sobre el video y en seguida aparece un corazón roto con la leyenda no me interesa y no vuelves a recibir videos similares;
  • Otra opción más, que todo video juego, aplicación o interacción digital debería tener, es la que se llama “DESINTOXICACION DIGITAL”. Cuando la activas, puedes gestionar el tiempo de pantalla para no pasar de dos horas de uso al día y para que cambie todo cada 30 días;
  •  Puedes gestionar la aparición de videos que puedan ser inapropiados usando el “modo restringido” que desactivará las emisiones en directo, la compra de monedas, la retirada de fondos o el envío de regalos;
  •  Y si la preocupación es la gestión de datos también tiene una opción para “ahorro de datos”.

Por Viridiana Aguijosa

El regalo inesperado

Con las nuevas tecnologías, no podemos evitar que los niños estén en contacto con los medios digitales; por lo tanto, debemos tomar precauciones.

En las pasadas fiestas decembrinas, hubo muchísimos regalos y peticiones para Santa; tal vez, los pequeños habían encargado algún dispositivo como: teléfonos inteligentes, consolas, tabletas, etc. Y en algunos casos, muchos pequeños fueron premiados con alguno de ellos.

Hoy, llegan al colegio estrenando y compartiendo que han aprendido cómo utilizarlos al máximo. Es impresionante ver que, a tan corta edad, puedan manipular un dispositivo e incluso, sin haber leído un instructivo previo, haciéndolo todo por intuición. Es ahí donde, como padres debemos estar al tanto de sus actividades, de los accesos que les estamos otorgando o, peor aún: debemos ser conscientes de que les dejamos totalmente abierta la puerta a un mundo digital que está lleno de riesgos y amenazas. Por tal motivo, no debemos bajar la guardia y debemos actualizarnos constantemente, debemos convertirnos en monitores con el fin de proteger la seguridad de nuestros pequeños. Tenemos que concientizarlos acerca del uso adecuado de sus dispositivos y hablarles abiertamente de las consecuencias que existen al manipularlos indebidamente o al jugar con contenido inapropiado.

Cuando nuestros pequeños comienzan a experimentar con aplicaciones populares como las que les permiten crear sus propios videos llenos de contenido inimaginable -hacer caras chistosas, bailar, contar un chiste, imitar a alguien, posar, etc.- y lo hacen sin establecer controles de privacidad adecuados, por lo que corren el riesgo de ser contactados y acosados por personas sin escrúpulos e incluso, con intenciones perversas.

Recuerda que el ciberacoso es una forma de acoso y agresión que se produce entre pares teniendo como medio el Internet, el celular u otra tecnología, con la intención de propagar mensajes o imágenes crueles que son visualizadas por varias personas. La reproducción rápida de mensajes y su permanencia en la web resultan una pesadilla para la víctima.

Lo anterior está demostrado por las estadísticas que indican que el 44.7% de alumnos en México ha sufrido algún acto de ciberacoso como violencia verbal, psicológica y física según la OCDE.

Hay un gran peligro que corren nuestros pequeños al grabarse y compartir el contenido con amigos o al subirlo a sus redes sociales; están permitiendo que su intimidad quede expuesta en la red sin saber que pueden ser víctimas de acoso, burlas o amenazas. Por supuesto, sabemos que el mundo digital no es del todo malo, pero ellos tienen que estar preparados e informados para saber cómo actuar y cómo comunicar cualquier tipo de circunstancia en donde se sientan amenazados, intimidados e inseguros. Fomentemos en casa un sano ambiente de comunicación y de confianza con nuestros chicos, así nunca tendrán la necesidad de ocultarnos nada.
Les dejo algunos consejos para que nuestros niños no corran el riesgo de ser acosados por ciberdelincuentes:

  • Si les obsequias algún dispositivo asegúrate de protegerlo con los controles parentales.
  • Platica abiertamente de las consecuencias que existen si comparten contenido de índole sexual.
  • Recuérdales que su intimidad es privada y que no tiene que exhibirse con nadie, ni con sus amigos.
  • Nadie los puede obligar a hacer retos para poder formar parte del grupo de amigos.
  • Nunca deben acceder a las aplicaciones que no son apropiadas para su edad.
  • Si deciden crear su red social cuando son menores de edad, forzosamente tiene que estar bajo supervisión de algún adulto
  • Por ningún motivo deben aceptar solicitud de amistad de ningún extraño
  • Adviérteles que una vez que comparta contenido inapropiado no lo podrán recuperar.
  • Revisa las políticas de privacidad de las aplicaciones que quieran usar.
  • Revisa periódicamente sus actividades en el dispositivo.
  • Platica constantemente sobre cuáles son las aplicaciones que le llaman la atención y por qué.

Permítete ser un principiante, nadie empieza siendo perfecto.
Por Lupita Mejía

Recomendaciones para instituciones educativas (Segunda parte)

Parte 2

En la entrega anterior describimos algunos riesgos de instituciones educativas cuando deciden introducir plataformas digitales como habilitadores de métodos educativos. Ahora nos centraremos en mayor medida en recomendaciones.

Escuelas Ciberseguras recomienda:

Para la plataforma tecnológica (de un tercero o hecha en casa), ya sea que estén por seleccionarla o ya se encuentre en producción, es necesario:

  • Revisar que el fabricante o proveedor demuestre los controles de seguridad para prevenir un incidente de seguridad (violaciones de privacidad, robo de información, etc.)
  • Solicitar un reporte de análisis de riesgos de la plataforma tecnológica.
  • Validar que cuente con protocolos de actuación y de comunicación en caso de ocurrir un incidente de seguridad.
  • Validar las implicaciones legales, administrativas y de reputación a las que estaría sujeta la institución.

Para los dispositivos móviles, es necesario normar:

  • La edad a partir de la cual está permitido el uso de dispositivos móviles, además de los horarios y tipo de uso dentro de las instalaciones de la institución educativa.
  • El acceso y uso a través de dispositivos móviles de la red e internet que la institución educativa proporciona.
  • Las aplicaciones autorizadas en los dispositivos móviles que se utilizan como un instrumento adicional del proceso educativo.
  • El uso de antivirus en todos los dispositivos que se conecten con la red escolar.
  • El monitoreo de las actividades que ocurren en la red y el filtro de contenidos inapropiados.

Educar en Conciencia y Civismo Digital:

  • Establecer sesiones de civismo digital acordes a la edad de la comunidad educativa y su nivel de interacción con las plataformas digitales.
  • Implementar un programa de concienciación periódico dirigido a padres de familia con el fin de mantenerlos actualizados y de apoyarlos en la toma de decisiones sobre los riesgos y cuidados de su núcleo familiar en el uso e interacción con plataformas tecnológicas.
  • Adoptar políticas y normativas de uso y respeto entre la comunidad a través de plataformas tecnológicas mediante responsivas y cartas compromiso aceptadas y firmadas por todos los miembros de la comunidad educativa.

“Recuerda, el segundo hogar de nuestros niños y jóvenes es la escuela. Edúcalos, hazlos conscientes, guíalos y protégelos en su adopción e interacción con las plataformas tecnológicas.”

Por Ana Cecilia Pérez

Recomendaciones para instituciones educativas

Parte 1

Hoy en día la educación continúa evolucionando gracias a los avances tecnológicos. Estos permiten que los alumnos interactúen con plataformas tecnológicas que proporcionan un aprendizaje interactivo y lúdico de conceptos, teorías y nuevas formas de solucionar problemas y entender el mundo.

Internet: su uso en instituciones educativas se ha vuelto fundamental. Las enciclopedias y bibliotecas físicas que se utilizaban en investigaciones para cumplir con una tarea o como método de estudio para un examen quedaron atrás. Internet se ha convertido en la biblioteca digital más completa (tanto de información cierta como falsa).

Cuando una institución educativa decide introducir plataformas digitales como habilitadores de métodos educativos, es importante que tomen en cuenta las siguientes recomendaciones:

  • Establecer su política de uso de internet
  • Establecer responsabilidades, compromisos y sanciones
  • Implementar controles que permitan filtrar y bloquear contenido no apto o autorizado para la comunidad educativa
  • Implementar sesiones de educación (Civismo digital) y concienciación sobre las amenazas y peligros del internet

Es importante que la institución educativa se asegure de tener las respuestas a las siguientes preguntas:

Si se comete un crimen como los siguientes a través de alguna de sus plataformas digitales, ¿la institución educativa sabe cómo reaccionar?

  • Una extorsión
  • Un fraude
  • Ataques cibernéticos a otras entidades
  • Conspiraciones
  • Robo de información
  • Aprovechamiento de recursos tecnológicos de otra entidad
  • Etc.

Si un miembro de su comunidad realiza alguna de las siguientes acciones, ¿la institución educativa sabe cuáles son sus obligaciones legales?

  • Suplantar la identidad de un compañero
  • Traficar con información del colegio
  • Conspirar con otros miembros para cometer un acto ilícito

Si la comunidad educativa fuera víctima de alguna de las siguientes situaciones, ¿sabe cómo responder?

  • Robo de datos personales de miembros de su comunidad
  • Extorsión a través del secuestro de su información y de la imposibilidad de continuar con sus actividades en sus plataformas digitales
  • Uso de la plataforma tecnológica para la minería de datos, ya sea a través de miembros de su comunidad o personas ajenas a esta

¿Cuenta con políticas de uso de las Plataformas de colaboración?

Estas plataformas ampliamente manejadas en el ámbito profesional son también utilizadas para que los estudiantes trabajen de manera colaborativa, sin embargo, estas a su vez podrían prestarse para:

  • Agredir
  • Humillar
  • Compartir información ofensiva
  • Compartir información no relacionada con el ambiente y objetivos escolares
  • Suplantación de identidad

Al seleccionar las plataformas de colaboración, es importante que la institución educativa revise no sólo las funcionalidades tecnológicas, sino también temas de seguridad como:

  • Los controles y el compromiso del proveedor y fabricante con respecto a la protección de información que se almacenará, procesará y/o transmitirá desde su plataforma.
  • Líneas de acción y sanciones en caso de que el proveedor de la plataforma sea víctima de un robo de información que comprometa a la institución educativa.

Redes sociales: hoy en día uno de los medios de comunicación más utilizado son las diversas plataformas de redes sociales, ya sean propias de la institución o las redes privadas de cada integrante de la comunidad educativa. Por este motivo es importante establecer reglas sobre su uso, publicación, actuación, etc. Por ejemplo, se debe normar qué información SI y qué información NO puede publicarse:

  • Resguardar la información personal de los miembros de la comunidad
  • Evitar comentarios relacionados con temas controversiales como religión, política, etc.  utilizando el nombre de la institución educativa
  • Evitar mensajes inapropiados entre miembros de la misma comunidad
  • Evitar publicar posturas sobre temas públicos en nombre de la comunidad

En nuestra siguiente publicación encontrarás las recomendaciones que Escuelas Ciberseguras brinda a tu institución educativa...

Por Ana Cecilia Pérez

4 Consejos para compartir con los niños para la seguridad de sus dispositivos

Nuestros amigos del Center for Cyber Safety and Education nos comparten esta publicación donde nos recomiendan cómo deben protegerse a nuestros hijos en el ciberespacio.

Las vacaciones están terminando y sus hijos adoran sus nuevos juguetes y dispositivos favoritos conectados a Internet. Seguramente Usted ha cambiado la contraseña predeterminada en los juguetes y dispositivos de alta tecnología que tienen Bluetooth o Wi-Fi. Ha verificado la sugerencia de edad y las capacidades de conectividad y ha comprado en consecuencia. Es probable que haya seguido adelante y configurado cuentas no administrativas para que sus hijos no puedan cambiar la configuración o descargar o instalar aplicaciones sin su consentimiento. Todos estos son excelentes consejos y absolutamente vitales para regalar dispositivos conectados a Internet que esperamos que haya seguido con nosotros durante todo el año. Pero esto es solo la mitad de la batalla. A medida que los niños reciben dispositivos que tienen acceso al mundo exterior, es importante recordarles algunos consejos clave para asegurarse de que se mantengan seguros en línea.

Los dispositivos van y vienen, pero el conocimiento y la conciencia de ciberseguridad duran toda la vida. Comparta estos 4 consejos con sus hijos para que comiencen con el pie derecho con sus dispositivos nuevos (o existentes) conectados a Internet.

  1. Recuerde a sus hijos que no compartan ninguna información personal, como su dirección, número de teléfono o dirección de correo electrónico. Los depredadores escanean esa información y la usan para rastrear los movimientos de los niños e intentan conectarse con ellos.
  2. Recuerde a sus hijos que denuncien cualquier incidente de ciberacoso y que traten a los demás de la forma en que les gustaría ser tratados. Las vacaciones pueden ser un momento difícil para algunas familias, y los niños pueden recurrir a las redes sociales para expresar sus sentimientos. Esté atento a las señales de que su hijo está siendo intimidado.
  3. Asegúrese de que sus hijos solo sepan conectarse a redes Wi-Fi confiables y evitar iniciar sesión en cuentas confidenciales como el correo electrónico o las redes sociales cuando están lejos de una red segura.
  4. Con tantas fotos preciosas de familiares y amigos tomadas durante la temporada, recuerde a los niños que no publiquen fotos de amigos sin su permiso. Todos merecen el derecho de tomar sus propias decisiones sobre su privacidad.

Con suerte, recordó incluir materiales de seguridad en línea con su obsequio, como actividades y cómics con Garfield y sus amigos. Si te olvidaste, ciertamente no es demasiado tarde. ¡Permítanos ayudarlo a enseñar a sus hijos cómo estar seguros en línea en un increíble especial para comenzar! Si requieres información para materiales en México, por favor ¡contáctanos¡ En la parte superior de la página podrá encontrar varios canales de comunicación con Familias Ciberseguras.

Ha sido un año INCREÍBLE en el Centro , y esperamos que continúen siguiéndonos durante todo el Año Nuevo. Denos Me gusta en Facebook , Twitter e Instagram . Comparte nuestras publicaciones y participa en la conversación . De parte de todos nosotros en el Centro, ¡Feliz Año Nuevo!