Padres: Lo que necesitan saber sobre ciberseguridad

Nuestros amigos del Center for Cyber Safety and Education nos comparten esta publicación donde nos brindan recomendaciones a todos los padres de familia para entender más sobre ciberseguridad y evitar convertirse en una víctima del delito cibernético.

La ciberseguridad es sinónimo de seguridad en Internet, seguridad electrónica y seguridad en línea. Significa estar seguro y protegido en línea: ser responsable al usar Internet y seguir una buena ‘etiqueta de red’ o etiqueta de Internet. Cualquier cosa puede suceder en línea y ser ciberseguro significa utilizar las mejores prácticas para evitar convertirse en una víctima del delito cibernético, incluidas estafas, acoso cibernético, sextorsión, robo de identidad, etc.

Tanto los niños como los adultos están sujetos a delitos cibernéticos. Pero la inocencia y vulnerabilidad de un niño los convierte en un objetivo principal para los depredadores en línea. De hecho, el 40% de los niños en los grados 4-8 han hablado con un extraño en línea, y el 15% de ellos terminaron reuniéndose con ese extraño. El problema más importante es que los padres desconocen lo que los niños hacen en línea ( Estudio de uso de Internet para niños ).

  • El 62% de los niños en los grados 4-8 fueron a sitios web para adultos después de una búsqueda.
  • El 63% visitó sitios donde pueden competir contra extraños
  • El 29% utilizó internet de manera que sus padres no aprobarían.
  • El 31% mintió sobre la edad para acceder a sitios web para adultos.

La mayoría de estos casos son «atrapados» a tiempo. Pero hay incidentes desafortunados que leemos en las noticias, por ejemplo sobre el secuestro de un niño de 10 años después de reunirse con una persona que había conocido en línea.

Para que sus hijos estén seguros en línea y para usted, como padre, para evitar futuros dolores de cabeza, es importante llevar a casa la educación sobre seguridad cibernética tan pronto como su hijo comience a usar Internet por su cuenta.

  1. Primero, infórmate. Reúna los conocimientos necesarios para comenzar una conversación con su hijo. En este sitio web puede encontrar información sobre seguridad de dispositivos nuevos, seguridad de redes sociales, señales de ciberacoso, señales de estafa, cómo crear un acuerdo en línea con su hijo y más.
  2. En segundo lugar, adquiera recursos que lo ayudarán a enseñar a sus hijos la seguridad en Internet de una manera divertida y atractiva. Es importante tener en cuenta que la seguridad cibernética no debe ser una conversación única con sus hijos. Al igual que les recordamos que digan «por favor» y «gracias», debemos seguir recordándoles que «bloqueen a extraños en línea» y «no compartan información personal». En este sitio web, también encontrará materiales para niños que toda la familia disfrutará.

Internet tiene muchas ventajas y el coronavirus nos ha recordado su valor. Gracias a Internet, muchos han podido mantener sus trabajos y a los niños el trabajo escolar programado. Si bien debemos apreciar el bien que Internet brinda a nuestras vidas, es importante identificar los peligros potenciales y educarnos para evitar situaciones no deseadas.

Recomendaciones para instituciones educativas (Segunda parte)

Parte 2

En la entrega anterior describimos algunos riesgos de instituciones educativas cuando deciden introducir plataformas digitales como habilitadores de métodos educativos. Ahora nos centraremos en mayor medida en recomendaciones.

Escuelas Ciberseguras recomienda:

Para la plataforma tecnológica (de un tercero o hecha en casa), ya sea que estén por seleccionarla o ya se encuentre en producción, es necesario:

  • Revisar que el fabricante o proveedor demuestre los controles de seguridad para prevenir un incidente de seguridad (violaciones de privacidad, robo de información, etc.)
  • Solicitar un reporte de análisis de riesgos de la plataforma tecnológica.
  • Validar que cuente con protocolos de actuación y de comunicación en caso de ocurrir un incidente de seguridad.
  • Validar las implicaciones legales, administrativas y de reputación a las que estaría sujeta la institución.

Para los dispositivos móviles, es necesario normar:

  • La edad a partir de la cual está permitido el uso de dispositivos móviles, además de los horarios y tipo de uso dentro de las instalaciones de la institución educativa.
  • El acceso y uso a través de dispositivos móviles de la red e internet que la institución educativa proporciona.
  • Las aplicaciones autorizadas en los dispositivos móviles que se utilizan como un instrumento adicional del proceso educativo.
  • El uso de antivirus en todos los dispositivos que se conecten con la red escolar.
  • El monitoreo de las actividades que ocurren en la red y el filtro de contenidos inapropiados.

Educar en Conciencia y Civismo Digital:

  • Establecer sesiones de civismo digital acordes a la edad de la comunidad educativa y su nivel de interacción con las plataformas digitales.
  • Implementar un programa de concienciación periódico dirigido a padres de familia con el fin de mantenerlos actualizados y de apoyarlos en la toma de decisiones sobre los riesgos y cuidados de su núcleo familiar en el uso e interacción con plataformas tecnológicas.
  • Adoptar políticas y normativas de uso y respeto entre la comunidad a través de plataformas tecnológicas mediante responsivas y cartas compromiso aceptadas y firmadas por todos los miembros de la comunidad educativa.

“Recuerda, el segundo hogar de nuestros niños y jóvenes es la escuela. Edúcalos, hazlos conscientes, guíalos y protégelos en su adopción e interacción con las plataformas tecnológicas.”

Por Ana Cecilia Pérez

Cuando un estudiante quebranta la línea de la información confidencial de la escuela

A lo largo de mi labor como docente me he topado con muchos cambios en los aspectos tecnológicos. Al ver interactuar a mis alumnos con la tecnología, me doy cuenta de que son por completo “niños digitales”, ya que a la mayoría les encanta investigar miles de cosas en el mundo del internet y es que, como es un mundo sin candados, pueden navegar accediendo de manera libre a todo tipo de información que va desde una simple imagen, videos, contenidos hasta tutoriales para realizar cualquier cosa que ni te imaginabas; y es ahí donde quiero hacer una pausa. Las herramientas tecnológicas pueden ser un arma de dos filos si no se emplean correctamente. Muchos de mis alumnos se han quejado de ciberacoso, de ciberbullying, de grooming y hasta de robo de identidad porque alguien clonó sus cuentas y manchó su reputación digital. Esto es común en las escuelas, ya que muchos niños, niñas y adolescentes se sienten empoderados detrás de una computadora y se sienten capaces de intimidar a otro compañero.

Sabemos que la gran mayoría de las escuelas ya están utilizando las plataformas digitales; en primera instancia, para resguardar información confidencial de índole personal de alumnos e incluso, de las familias, con la finalidad de tener una mejor comunicación con la comunidad educativa. Como parte de esta herramienta de trabajo se asignan a los alumnos cuentas de usuario y contraseñas con el fin de interactuar sobre temas relacionados con trabajos escolares, eventos y tareas. Pero, ¿qué pasa cuando algún estudiante quebranta esa delgada línea del respeto de la información de otro usuario y llega a hackear la cuenta de alguno de sus amigos o compañeros de clase? ¿Tiene la escuela los candados necesarios? ¿Cómo los instruye en el uso adecuado de sus plataformas? ¿Cómo detectan la raíz del incidente? Es una responsabilidad muy importante porque estamos hablando del manejo de información privada, que en cualquier momento puede ser vulnerable y de que alguien más pueda usurpar identidades o modificar información que mancharía la huella digital de uno o más usuarios.

Prácticamente, la tecnología y sus herramientas siempre están a la vuelta de la esquina y nosotros como docentes debemos concientizar a nuestros alumnos a que las usen de manera responsable y segura, y hacerles ver también que cualquier acción afectará su historial digital y conductual, y es ahí donde ellos deben hacerse responsables de sus actos. No dejemos de lado el seguir infundiendo valores, créeme que por más avanzada que esté la tecnología, si un alumno cuenta con valores desde casa tendrá la capacidad de diferenciar lo correcto de lo incorrecto y de actuar en consecuencia, aunque nadie lo esté observando.

Consejos prácticos:

  • Si tu alumno es víctima de “ciberacoso” escolar, escúchalo y canalízalo con las autoridades y especialistas pertinentes.
  • Indícale que las contraseñas son únicas y que no se comparten ni con el mejor amigo.
  • Supervisa dentro de tu área que ocupen la plataforma digital correctamente.
  • Comunica a los padres de familia que sigan fomentado en casa el uso responsable de dispositivos que manejen sus hijos.
  • Comunica a tus alumnos que nadie los puede amenazar, acosar o extorsionar físicamente ni de manera digital; tienen que reportarlo.
  • Observa si tu alumno tiene algún cambio de comportamiento o si se aísla de los demás; acércate y platica con él.
  • Fomenta el respeto físico y digital.

Mantengamos un clima escolar libre de ciberviolencia fomentando el respeto digital.

Por Lupita Mejía

Condusef alerta a usuarios por fraudes y extorsiones

La Comisión Permanente del Congreso de la Unión alertó a los usuarios de redes sociales y de aplicaciones móviles sobre el robo de información personal que puede ser utilizada para fraudes o extorsiones en el ámbito financiero.

Ante este panorama, el Pleno de la Comisión Permanente hizo un llamado a la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) a que impulse y fortalezca las campañas informativas que orienten a los ciudadanos sobre este tipo de riesgos.

Pidió que explique el peligro y las consecuencias que puede tener el descargar aplicaciones a teléfonos móviles sin cerciorarse de su confiablidad, ya que pueden ser objetos de delitos financieros cibernéticos.

En un dictamen, aprobado por senadores y diputados señala que el estudio Hábitos de los Usuarios en Ciberseguridad en México 2019, realizado por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, dio a conocer que 27% de los cibernautas han sufrido robo de identidad; en tanto, 21% fue víctimas de fraudes financieros por medios digitales.

Los legisladores advirtieron que esta situación es cada vez más común entre las personas que tienen vinculados servicios financieros a sus teléfonos móviles y que no con cuentan con un buen sistema de seguridad. “Muchos usuarios vinculan sus cuentas bancarias con el pago de todos sus servicios, como transporte, comida y entretenimiento en general”, comentaron.

Ello, con sólo aceptar sus condiciones sin haberlas leído o sin tener el conocimiento de que sea una aplicación veraz y original, se subraya.

El uso de redes sociales y de aplicaciones móviles, sin los conocimientos y la vigilancia necesarios, pueden representar un peligro para los usuarios, especialmente para aquellos que realizan operaciones bancarias desde portales de Internet. Pueden correr el riesgo de ser víctimas de fraudes financieros que comprometa su patrimonio y el de sus familias, advirtieron los legisladores.

Opinaron que el desarrollo tecnológico y la creciente penetración de servicios móviles de comunicación, así como el uso de aplicaciones asociadas a estos dispositivos proponen nuevos retos regulatorios.

Expresaron que a nivel mundial, el Internet sigue revolucionado la forma en la que se comunican e interactúan las personas. Cada vez evolucionan más rápido la amplia variedad de plataformas que ofrecen diversos productos y servicios a los internautas, convirtiéndose en una parte esencial de su vida y de sus actividades cotidianas.

En el caso de nuestro país, comentaron los legisladores, el Estudio sobre los Hábitos de los Usuarios de Internet en México 2019, elaborado• por la asociación Internet.mx, indica que hay 71 por ciento de penetración entre la población, con un total de 79.1 millones de usuarios conectados.

Se estima que en 2019 los usuarios de Internet pasan diariamente un aproximado de ocho horas con 20 minutos conectados, ocho minutos más que en 2018, siendo las redes sociales aquellas que permanecen como la principal actividad en línea.

Fuente: El Sol de México

¿Robo de identidad? ¡Cuidado! todos estamos expuestos a tener un “gemelo virtual”

Hoy les quiero platicar del “robo de identidad”. ¿Sabes si en verdad eres el único que puede hacer uso de tus datos o de tus cuentas?

Comenzaré explicando qué es el robo de identidad: es la situación que se presenta cuando alguien usurpa, a través de la obtención de datos personales, la identidad de otra persona haciéndose pasar por ella y con esta comete estafas, fraudes o extorsión.


Cuando alguien decide hacer uso de nuestra identidad, es decir, decide suplantarnos, nunca tendrá la amabilidad de avisarnos y ocupará nuestros datos sin dejar huella. Prácticamente, el suplantador se convierte en nuestro “gemelo virtual”. Él estará hurgando constantemente en nuestras pertenencias virtuales con el fin de obtener información. Por ejemplo: con nuestras redes sociales podrá conseguir nombres, datos de familiares cercanos, fechas de cumpleaños, correos electrónicos, teléfonos, lugares que frecuentas, trabajos y un sinfín de preferencias.

Tal vez, cuando nos mencionan “robo de identidad” lo primero que se nos viene a la mente es: “ojalá que no vayan a clonar el usuario de mi red social”, pero en realidad esta situación va más allá de eso: desde hacer publicaciones en tu nombre, enviar información a tus contactos, clonar tu tarjeta, acceder a tus cuentas bancarias y ¬hasta contratar créditos. En algunos casos somos nosotros mismos quienes brindamos esa información confidencial sin habernos dado cuenta. Todo esto puede llevarse a cabo con o sin internet.

¿Cómo sucede?

Sin internet nos pueden ¬contactar a través de una llamada telefónica (a esto se la llama “ingeniería social”); de manera que los estafadores pueden obtener información confidencial con simples preguntas que, al resultarte normales, podrían lograr que brindes información a cualquiera y que así fácilmente puedan robar tu identidad. Si te conectas a internet podrán intentar obtener tus datos mediante phishing: enviándote mensajes de instituciones bancarias, comercios, de tu oficina u otras organizaciones con las que tengas relación. Estos mensajes podrían estar ligados a sitios web falsos con múltiples fines.

¿Estamos conscientes de estar usando discretamente nuestros datos para no ser reemplazados por nuestros “gemelos virtuales”? Lo más importante es ser cuidadosos con nuestra información. Según estadísticas que nos comparte CONDUCEF, en el periodo enero-diciembre de 2018 las quejas por fraudes cibernéticos crecieron 25% respecto al mismo periodo de 2017, y representan cada año una mayor proporción (del 12% en 2013 al 59% en 2018). El monto reclamado de los fraudes cibernéticos ascendió a $9,517.2mdp; se bonificó solo el 55% y 88 de cada 100 fraudes cibernéticos se resolvieron a favor del usuario. Estos fraudes cibernéticos son en su mayoría derivados de una suplantación de identidad.

Te comparto algunas sugerencias para protegerte:

  • Sé cuidadoso con las publicaciones que compartas en redes sociales, sobre todo con la información personal.
  • Nunca accedas a tus cuentas bancarias desde una computadora pública.
  • Nunca compartas tus contraseñas o tu NIP a través de correo electrónico o WhatsApp.
  • Jamás brindes información personal si la solicitan vía telefónica o correo electrónico.
  • No dejes evidencia de estados de cuenta bancarios.
  • Revisa siempre que tus transacciones bancarias sean seguras.
  • Nunca pierdas de vista tu tarjeta cuando efectúes cualquier pago.
  • Cambia periódicamente tus contraseñas.

“Antes de intentar encontrar un culpable pregúntate sobre tu propia responsabilidad”
Lupita Mejía

La seguridad informática empieza desde las redes sociales

Las redes sociales son el lugar más vulnerable para iniciar un ataque informático; es muy importante vigilar qué información se comparte

Con información de López Dóriga

Las redes sociales son el lugar más vulnerable para iniciar un ataque informático en la actual era de la transformación digital.

El segmento más grande de los ataques cibernéticos es el robo de identidad, por lo que las redes sociales son un lugar de alto riesgo”, advirtió Marcos Nehme, director de tecnología para América Latina y el Caribe de la empresa RSA Security.

“Tú puedes confiar y aceptar la invitación de alguien, pero no puedes validar que sea en realidad la persona que tú conoces, por lo que se podría tratar de un defraudador”.

Por eso, en las empresas y gobiernos es muy importante tener cuidado con el tipo de información que comparten las personas, mencionó, ya que se podrían estar compartiendo datos que pongan en riesgo a esa organización mediante las redes sociales.

Yo no voy a poner en una red social los horarios de mis hijos, lo mismo pasa con una empresa o un gobierno”, ejemplificó.

Así, las personas deben estar capacitadas para conocer cómo comportarse en las redes sociales y para saber qué tipo de información es más sensible compartir.

“Debemos educar cada vez más a las personas, dar educación continua a nuestros hijos, empleados, clientes y socios para que realmente sepan qué información compartir y cómo hacerlo”, subrayó

Defraudadores cada vez más sofisticados

En charla para López-Dóriga Digital, Nehme indicó que la transformación digital también trae otros retos, como la sofisticación de los ataques informáticos.

También los defraudadores utilizan metodologías cada vez más innovadoras, trabajan en ataques nuevos y se modernizan” advirtió.
Esto generar amenazas a la seguridad informática cada vez más grandes, apuntó, y aunque es prácticamente inevitable sufrir un ataque, las organizaciones deben estar preparadas para evitar que los ciberdelincuentes roben información delicada.

Inclusive organizaciones pequeñas, como una Pyme, también tienen alto riesgo ya que, al ser una de las empresas más indefensas, es uno de los objetivos preferidos para quienes desean ingresar a una empresa más grande debido a que suelen ser proveedores, socios o clientes de otras compañías.

Por eso deben crearse normativas y penalidades cada vez más fuertes, porque solamente así la gente va a implementar procesos y tecnologías nuevas, además de educar a sus empleados para reducir el riesgo”, reiteró Nehme.

Más información de López Dóriga