WhatsApp ¿El Hermes de los usuarios?

Hermes era uno de esos fascinantes personajes de la mitología griega, quien con tantos poderes y un gran carisma se convirtió en uno de los dioses preferidos de los hombres. Hijo de Zeus -tenía “vara alta”-, era bien parecido, afortunado en el amor, sumamente inteligente y sagaz, y siempre con buena disposición, todo un estuche de monerías. Era tan popular que se convirtió en el mensajero de los dioses, un veloz heraldo que con sus aladas sandalias llevaba los mensajes a cualquier rincón que se le indicara.

Pareciera que WhatsApp es una especie de Hermes de los dioses. La aplicación de mensajería más popular y usada del orbe con sus más de dos mil millones de usuarios traslada una vorágine de mensajes cada día. Este verde emisario brinda muchas bondades: puede llevar tus mensajes a cualquier parte, es muy amigable y fácil de usar, permite enriquecer y adornar tus conversaciones, puedes hacer llamadas de voz o hasta llevar a cabo pequeñas reuniones a la distancia, tienes la posibilidad de enviar ubicaciones, incluso en movimiento, y hasta enviar y recibir grandes “paquetes” de archivos que no son un pretexto para que este Hermes los entregue. Lo mejor de todo: es gratis.

Modern Hermes – Wikimedia Commons (CC)

A nuestro Hermes lo usamos para casi cualquier cosa, desde esa conversación crucial de negocio, la discusión sentimental con la pareja, el trabajo o los estudios hasta las charlas triviales y sin importancia con la familia y amigos, por supuesto, sin dejar de lado ese representativo tráfico relacionado con “memes” que segundo a segundo es entregado por el vertiginoso mensajero. ¿Cuántas veces repetimos la frase “mándame un whats”? De facto, se ha convertido en el mensajero digital para comunicarse por casi todas las generaciones, las estadísticas lo demuestran y su uso es parte de la cotidianidad que ha llegado a provocar efectos psicosociales. Nos hemos generado el hábito de la gratificación espontánea, además de una necesidad de acceder y compartir información de manera inmediata, y WhatsApp sin duda es el instrumento propicio para ello.

Es importante mencionar, que a pesar de que nuestro Hermes digital podría acceder a la información que le encomendamos, es común que nuestros mensajes pequen de desinhibidos al grado de desoír al pudor. Conversaciones sensibles, información confidencial, datos personales o incluso imágenes íntimas; nuestra vida entera puesta en manos del dios mensajero sin temor a ser expuesta.

Si bien las aplicaciones de mensajería gratuita no son precisamente hermanas de la caridad y su modus-operandi pueden incluso llegar a considerarse un atentado a la privacidad, me parece que la discusión se ha centrado erróneamente en el emisario cuando deberíamos enfocarla en el emisor. Debemos recordar que WhatsApp es una empresa privada que te brinda un servicio sin costo, y que genera sus ingresos con base en la explotación de tus datos, es decir, ¡tú eres el producto! Desde mi punto de vista, WhatsApp y Facebook -a quien pertenece-, con sus nuevos términos y condiciones, solo afilan el hacha para generar más ingresos pero no es el primer corte que le dan a sus usuarios. Recordemos que Facebook viene de una serie de eventos desafortunados que develan la explotación indiscriminada que se hace de nuestros datos, y que alcanzaron su clímax con el caso de Cambridge Analytica. Con su nueva política, el principal cambio es que WhatsApp podrá compartir con Facebook los datos que actualmente explotan, como usuario ya no tendrás la opción de elegir si los compartes, si pretendes utilizar su servicio será obligatorio. Si deseas leer la Política de Privacidad de WhatsApp en detalle e identificar qué datos son los que se recaban y cómo los tratan, acude a esta URL: https://www.whatsapp.com/legal/updates/privacy-policy/?lang=es. Cabe mencionar que la política entrará en vigor a partir del 15 de mayo.

Política de privacidad WhatsApp

Con lo anterior, quisiera subrayar que no se trata de satanizar a las plataformas de mensajería, sin duda son de gran ayuda y somos libres de usarlas, y más allá de ello, insisto, la discusión debe centrarse en nuestros hábitos. Analicemos si la conversación que estamos sosteniendo se está llevando a cabo en el medio adecuado, ese es el primer paso. ¿Cuántas veces nos encontramos publicando con inmediatez cualquier cosa que se nos viene a la mente, sin filtros? ¿Cuántas veces enviamos documentos oficiales, contratos o fotografías íntimas por estos medios? Algunas aplicaciones, como WhatsApp, permiten dar a conocer nuestro número telefónico. Esto puede poner en riesgo nuestra seguridad y privacidad.

Por otro lado, debemos entender qué aceptamos al usar estas aplicaciones. Lee la política de privacidad del desarrollador para entender en detalle qué información se recopila, cómo la tratan y con quién la comparten, y seamos conscientes de que las políticas cambian frecuentemente, por lo que debemos estar al día y leer siempre esos términos y condiciones. Hoy fue WhatsApp, pero todas las plataformas de mensajería, en mayor o menor medida, recaban y gestionan nuestros datos de diferentes maneras.

Configura la privacidad y seguridad de tus aplicaciones, muchas de ellas permiten segregar los permisos sobre la información a la que acceden tus contactos, incluyendo el uso compartido de tu ubicación, además de que tienen disponible funciones de verificación de dos pasos para autenticarte lo que te provee mayor seguridad. No debemos dejar de lado el uso de antivirus y mantener la aplicación actualizada para evitar que se aprovechen de alguna vulnerabilidad, y tengamos cuidado con mensajes y enlaces sospechosos, no seas víctima de malware o phishing.

Para concluir quisiera rescatar otra de las tareas de Hermes: era responsable de llevar las almas al inframundo, una atención a Hades que reinaba ese sombrío lugar. Se decía que Hermes tenía el privilegio de entrar y salir del Hades, pero no las almas que entregaba. Pues bien, no dejes que tu Hermes digital se lleve tus mensajes al inframundo, y si lo hace, que esos mensajes no te signifiquen un inconveniente a tu privacidad.

Provehito in altum
Por: Juan Pablo Carsi

Delito de violencia digital. ¿Qué pasó en Jalisco?

La llamada Ley Olimpia, aunque no es propiamente una ley, se trata de un conjunto de reformas a la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia y al Código Penal en donde se incluyen modificaciones y adiciones para sancionar las conductas de violencia que, se suscitan mediante redes sociales y plataformas digitales, incluyendo los delitos de violencia digital y acoso cibernético.

Sin embargo, a pesar de que se encontraba aprobado para su reforma en el Código Penal de Jalisco, publicado el pasado 3 de diciembre, el artículo 176 Bis 1 fue omitido; el cual contemplaba el delito de “violencia digital” y sancionaba la difusión de contenido sexual erótico sin consentimiento, señalando lo siguiente: “…comete el delito de violación a la intimidad sexual quien por cualquier medio difunda, exponga, divulgue, almacene, comparta, distribuya, compile, solicite, haga circular, oferte o publique o amenace con difundir imágenes, audios o videos de contenido real, manipulado y/o alterado de una persona parcial o totalmente desnuda, o cualquier contenido erótico o sexual, ya sea impreso, grabado o digital sin el consentimiento de la víctima o que haya sido obtenido bajo engaño o manipulación”. El castigo era de 4 a 8 años de prisión. Se habla de que ha sido un error el no incluir en el Código Penal de Jalisco este artículo, como se había aprobado; esperemos que dicho error sea subsanado lo antes posible y que, una vez que se publique el ordenamiento legal de conformidad con lo aprobado, resulta importantísimo que exista la sanción de estas conductas que, hoy en día, han proliferado.

A pesar de que existe un avance a nivel legislativo al haberse aprobado este tipo de reformas, como la citada Ley Olimpia, además se debe proponer que se adicionen a dichas sanciones, mecanismos de reparación e indemnización para las víctimas, tanto de carácter económico como psicológico, pues actualmente no se contemplan. Y si bien se puede acceder a dichas figuras mediante la vía civil a través de la figura de “daño moral” que, permite obtener una indemnización por el daño causado de la conducta del agresor, lo ideal es que quede contemplado en la legislación del orden penal a fin de evitar el doble juicio por distintas vías para que la víctima la obtenga y respetar así sus derechos humanos, como lo es el derecho a la privacidad y el acceso a la justicia.

En la Ciudad de México, desde el 22 de enero de 2020, esta indemnización quedó contemplada bajo el capítulo VII denominado “CONTRA LA INTIMIDAD SEXUAL” en el Artículo 181 Quintus, comete el delito contra la intimidad sexual:

I. Quien videograbe, audiograbe, fotografíe, filme o elabore, imágenes, audios o videos reales o simulados de contenido sexual íntimo, de una persona sin su consentimiento o mediante engaño.

II. Quien exponga, distribuya, difunda, exhiba, reproduzca, transmita, comercialice, oferte, intercambie y comparta imágenes, audios o videos de contenido sexual íntimo de una persona, a sabiendas de que no existe consentimiento, mediante materiales impresos, correo electrónico, mensajes telefónicos, redes sociales o cualquier medio tecnológico.

Y las penas van de 4 a 6 años de prisión y multa a mil unidades de medida y actualización (la Unidad de Medida y Actualización es la referencia económica en pesos para determinar la cuantía del pago de las obligaciones y supuestos previstos en las leyes federales, así como en las disposiciones jurídicas que emanen de todas las anteriores). Hoy el costo es de $86.88 diarios y se agrava cuando es cometido por un familiar, cuando exista una relación de sentimental o de confianza, docente, educativa, laboral, de subordinación o superioridad; cuando el delito se comete por parte de un servidor público; o bien, cuando se comete en contra de personas adultas mayores, con discapacidad, en situación de calle, afromexicanas o de identidad indígena.

Otras entidades federativas ya se encuentran aplicando sanciones por este delito de violencia digital:

ENTIDAD FEDERATIVAAÑO DE APROBACIONSANCIONES
PueblaDiciembre 2018De 3 a 6 años de prisión
YucatánAgosto 2018De 1 a 3 años de prisión y multa
Ciudad de MéxicoDiciembre 2019De 4 a 6 años de prisión
OaxacaJulio de 2019De 4 a 8 años de prisión y multas
Nuevo LeónOctubre 2019De 4 a 8 años de prisión
GuerreroSeptiembre 2019De 3 a 6 años de prisión
CoahuilaJunio 2019De 3 a 6 años de prisión y multas
ChiapasMarzo 20196 años de prisión
ZacatecasJunio 2019De 4 a 8 años de prisión
VeracruzMayo 2019De 4 a 8 años de prisión
GuanajuatoJunio 2019De 2 a 4 años de prisión
QuerétaroJunio 2019De 3 a 6 años de prisión
Baja California SurMayo 2019De 11 meses a 6 años de prisión
AguascalientesNoviembre 2019De 1 a 4 años de prisión
Estado de MéxicoAgosto 2019De 1 a 7 años de prisión

Cabe destacar que si bien este delito de “violencia digital” fue impulsado por una mujer, logrando reformar la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, al momento de reformar el Código Penal incluye también a los hombres, niños y adolescentes, dado que, el género masculino también es susceptible de ser víctima de este tipo de delito.

Juguetes ¿inteligentes?

Estamos comenzando un nuevo año, y a pesar de las adversidades, estas fechas son sumamente importantes para los niños, pues habrán recibido regalos de Santa y/o de los Reyes Magos, quienes como ya es sabido no dejaron de laborar pues son inmunes al bicho que nos ha acechado últimamente, sin embargo, muchos de los innovadores juguetes que nuestros hijos recibieron sí son susceptibles de contagiarse… ¡no te asustes! No nos referimos a ningún coronavirus, pero sí debemos prestar atención a los “Smart toys” que pueden infectarse con algún malware o peor aun, pueden ser “hackeados” y poner en riesgo la privacidad de nuestra familia.

Comencemos por explicar qué es un “Smart toy” o “Juguete inteligente”. Estos juguetes electrónicos habitualmente tienen diseños muy atractivos y permiten interactuar con los menores a través del reconocimiento de voz o por medio de alguna app. Entre otras funciones, permiten grabar y transmitir video o imágenes y algunos otros incluso prometen aprender y crecer con tu hijo. Son pues estos artilugios lúdicos casi mágicos, un derroche de innovación que los reyes del hogar disfrutan como tecnólogos expertos.

Todas estas características parecen de ensueño, y seguramente te preguntarás en dónde está el riesgo; pues bien, para que muchos de estos dispositivos brinden todas sus bondades requieren recopilar datos de la interacción con tu hijo, por ejemplo: su voz o imágenes de su cara, o incluso datos sensibles que en caso de caer en manos inadecuadas podrían suponer un riesgo para la integridad de los menores, por ejemplo: su nombre, edad o ubicación en tiempo real. Pregúntate si esa información se la proporcionarías a un extraño…

Por otra parte, habitualmente estos juguetes son conectados a Internet, y al igual que una computadora, si el juguete no cuenta con los controles de seguridad adecuados entonces queda expuestos a conexiones no autorizadas. Imagínate que de pronto un extraño puede conectarse al juguete de tu hijo y manipularlo para poder tomarle fotos, video o incluso interactuar con él, ¡ya ha sucedido!

Las principales vulnerabilidades -mas no las únicas- que se pueden encontrar en un juguete inteligente son: conexiones no seguras, el seguimiento del movimiento de los niños y la deficiente protección de datos.

Entonces ¿Qué debo hacer para evitar riesgos? Aquí algunas de nuestras recomendaciones:

  • Ten a la mano la documentación del fabricante del juguete, investiga en foros si existe alguna queja o problema de seguridad y corrige lo necesario, apóyate del soporte del fabricante si es necesario.
  • Mantente informado de las políticas de privacidad de manera que entiendas claramente qué tratamiento se le da a los datos recabados de tu familia.
  • No utilices datos reales, es mejor usar un alias.
  • ¡Apágalo! Cuando no esté siendo utilizado, evita que el juguete esté encendido y conectado a internet.
  • Asegúrate de configurar un PIN o contraseña robusta que proteja la conexión de los juguetes a Internet, y no los conectes en Wi-Fi públicos.
  • Verifica periódicamente que el juguete posea las últimas actualizaciones de seguridad.

Lo más importante, recuerda que eres el papá de un hijo digital en la era digital, debes entender en primera instancia qué juguete desea y si éste es seguro, y por supuesto, se vale no saber, pero lo que no te puedes permitir es no investigar y poner riesgos en las manos de tu familia. La comunicación es CRUCIAL, aprendan y diviértanse juntos, es una buena oportunidad de fortalecer los vínculos

Provehito in altum
Por: Juan Pablo Carsi

Ramsés quiere ser Youtuber

Ahora que Silvia y Franco son papás, la alegría y el orgullo los invaden, pues su hijo Ramsés de tan solo 10 años es un niño sano, travieso y muy ocurrente y… ¿qué creen? Un día, vino a su mente que de grande quería ser un youtuber, como aquel chico que seguía en Internet. Ramsés siempre tenía en mente las alocadas actividades de su influencer favorito, aquel que platicaba de sus viajes, de sus divertidas anécdotas y de los videojuegos de moda. Al principio, sus padres lo tomaban a broma; se les hizo divertido seguirle la corriente. Ramsés grababa todo a su alrededor: se grababa a sí mismo, grababa a sus padres, grababa a escondidas en el colegio. Un día llegó de la escuela y empezó a grabar a su abuelo quien no entendía qué le causaba tanto revuelo y le dijo: —Ramsés ¿Qué estás haciendo?  A lo que Ramsés respondió: —Te estoy grabando abuelo, cuando sea grande quiero ser youtuber. Su abuelo le cuestionó el por qué no mejor pensaba en ser médico. Ramsés sonrió burlonamente y dijo: —Abuelo, tú no sabes de esto, los médicos no son famosos y yo sí quiero serlo.

Imagen: Anastase Maragos

Pasó un año y Ramsés ya no quería ir al colegio, pues decía que no lo necesitaba. Se pasaba horas por la tarde observando videos sin filtros, aunque él no entendiera de eso. Silvia y Franco pensaron que se le pasaría rápido el deseo…

Ramsés cumplió 15 años y dejó el colegio y conoció a una persona platicando a distancia. Charlaban diario sin que sus padres supieran. El anónimo le prometió que lo iba a hacer famoso, más de lo que él pudiera imaginarse; él le iba a decir todos sus secretos siempre y cuando dejara grabarse con la condición de que no dijera nada a nadie porque sería una sorpresa para todos cuando supieran que él era el youtuber número uno en la Tierra. Pasaron seis meses y Ramsés accedió, grabó miles de videos… cantando, bailando, disfrazado y maquillado. Un día, de la nada, sus vecinos empezaron a burlarse de sus padres diciendo que qué gracioso era Ramsés, que los felicitaban por sus miles y miles de likes, ya que estaba en el ranking número uno de videos “tontos” en la red.

Sus padres se sintieron humillados, pero más Ramsés al enterarse. Aprendieron juntos que la privacidad e integridad en línea deben cuidarse. Asistieron a terapia donde conocieron los riesgos que conlleva publicar tu vida privada en redes sociales y el hecho de no ser consciente de platicar con extraños que no son amigos reales.

Después de un largo tiempo de terapia…

Ramsés llegó a su casa con la cabeza abajo; su abuelo lo observó y le preguntó: —¿Qué es lo que te pasa amigo, dónde está mi muchacho lleno de alegría? A lo que Ramsés contestó: —Abuelo, no puedo más, me engañaron. Ahora soy el meme de todo mundo, ¿cómo podré repararlo? El abuelo dijo: —Hijo, yo no sabré de tecnología, pero creo que ahora te toca a ti ser un superhéroe, o mejor dicho “ciberhéroe”. Sigue con tus estudios, investiga y lleva el mensaje a todos los niños que puedas antes de que sean engañados o, peor aún, lastimados o secuestrados; no permitas que se roben la inocencia de los niños. ¡Podrías ser un “ciberdoctor”!.

Ramsés creció, estudió y se informó. También investigó y analizó estadísticas, se preparó. Ahora es un ciberdoctor que advierte a los pequeños sobre los posibles engaños en internet y a los padres de que no dejen solos a sus hijos pequeños por la vida con un dispositivo móvil.

¿Usted desearía ser así de “famoso” en una red social?

Moraleja: Toda acción conlleva una responsabilidad, pero cuando se trata de un menor, aún más.

Atentamente,

Ciber-Doctor Ramsés

Por: Lupita Mejía

Nuevos retos de las instituciones educativas

Institución educativa:

Sabemos que no estabas preparada para transformar tu modelo educativo a un modelo 100% en línea, y que no conocías el esfuerzo que conlleva habilitar toda tu plataforma educativa, sin embargo, queremos apoyarte ante los nuevos retos que ahora enfrentas. Posiblemente sabes de algunos de ellos, pero es probable que muchos otros los desconozcas, por ejemplo, ¿sabías que…?

  1. El robo de información de tu comunidad educativa puede tener como consecuencias:
    • Que se comercialice con la información para diversos fines.
    • Que se utilice para realizar la suplantación de identidad de alguno de sus miembros.
    •  Que se use con la intención de ejercer algún tipo de afectación a la integridad física de los miembros de tu comunidad.
  2. Tu institución educativa puede ser parte de un ciberdelito al ser utilizadas tus plataformas tecnológicas por alguna de estas razones:
    • Que alguno de tus estudiantes probándose así mismo hasta donde pueda llegar con sus habilidades tecnológicas, realice de forma inconsciente algún ciberdelito como interrupción de servicios, filtración no autorizada o robo de información a otra organización o tercero, en donde los recursos utilizados para cometer este acto hayan sido tus equipos de cómputo.
    • Que algún ciber delincuente con toda la intención de esconderse detrás de alguien más y con el fin de perpetrar un ciberataque aproveche los recursos tecnológicos de tu comunidad educativa, los utilice para cometer un ciberdelito escondido en la infraestructura de tu organización.
    • Que por conexiones autorizadas de alumnos, docentes o personal administrativo se infecte la red de tu institución educativa con algún tipo de malware que lo convierta en un elemento más de una red de contagio de mayor alcance en la que se busque realizar acciones conjuntas que afecten la disponibilidad de los servicios de alguna institución pública o privada.
    • Se pueden realizar acciones de suplantación de identidad (hacerse pasar por alguien más) a través de las plataformas que habilites para la labor educativa. Si no capacitas, configuras y defines lineamientos adecuados, está suplantación de identidad puede ocasionar, entre otras cosas que:
    • Se envíen mensajes inapropiados entre alumnos
    • Se envíen mensajes inapropiados hacia padres de familia o maestros

Todo lo anterior puede llevar a tu institución educativa a consecuencias legales y multas por incumplimientos a regulaciones, si bien esto último puede ser grave, es más peligroso que se materialice alguna de las consecuencias antes mencionadas.

¡Tu labor como institución educativa es reconocida, protégela y protege a tu comunidad!

Comercialización de contenido inadecuado para menores en Marketplace de Facebook

Es lamentablemente y a su vez es un fenómeno complejo, ya que si bien existen políticas claras, procesos y tecnologías que las diferentes plataformas aplican para gestionar el contenido que se publica en ellas, es evidente que no es suficiente. 

Después de haber estado en el “ojo del huracán” por el atentado contra la privacidad de sus usuarios y por encontrarse contenido ofensivo y con connotaciones sexuales dentro de sus plataformas, muchas de ellas incluso que violentan los derechos de los niños, Facebook ha trabajado en fortalecer sus capacidades de detección, implementando tecnología como la inteligencia artificial para mantener fuera de su red material inadecuado; sin embargo, estamos hablando de una comunidad de más de 2,000 millones de usuarios, lo cual se traduce en un reto enorme aun para la red más popular del orbe.

Las normas comunitarias del Marketplace de Facebook son claras respecto al tipo de contenido no permitido, sin embargo aun con una eficiencia notable en su software de detección y bloqueo de pornografía, los usuarios que lucran con este tipo de contenido conocen cómo “disfrazarlos” y cómo sacar de contexto la información con el fin de “confundir” a los sistemas de filtrado, logrando pasar inadvertidos. Por ejemplo, se usa jerga como: “paquetes” o “surtido rico” que hacen referencia a este tipo de materiales. En el caso de las imágenes se hace uso de la marca de dulces “Ricolino” y se indica en el mensaje comercial que se vende todo lo que hay en una caja.

Y es que aun para sistemas avanzados desarrollados con inteligencia artificial, se requiere de entrenamiento y aprendizaje que les permita identificar los matices que estos usuarios aplican en sus publicaciones, lo que ocasiona que se les “escapen” algunas de ellas permitiendo que exista una ventana de tiempo con el contenido disponible, y es hasta que existe un reporte por parte de los mismos usuarios que la red puede darlos de baja. Facebook indica que el contenido es evaluado por moderadores humanos, independientemente de si los usuarios informan de las publicaciones ofensivas o si las detectan los sistemas proactivos de la empresa, pero debemos reconocer que es una labor titánica. 

Por otro lado, el anonimato que hasta cierto punto la red permite es un factor que aprovechan las personas que comercializan packs. Además de la posibilidad de crear perfiles prácticamente sin restricciones, existen diversas herramientas que permiten ocultar y cifrar el origen de sus comunicaciones y crear escondites digitales que dificultan las actividades de investigación de las autoridades. Muchos de ellos forman parte de redes criminales y es cada vez más frecuente encontrarse con gente que está a la vanguardia en el uso de la tecnología. 

Ahora bien, como padres de familia debemos ser conscientes de que no podemos ser dependientes de las capacidades o esfuerzos que realicen las plataformas en internet. Es cierto, las compañías tecnológicas deben hacer mucho más por evitar que sus plataformas sean un medio de difusión de pornografía o peor aun de su comercialización y fomento de actividades ilícitas, pero debemos comprender que ésta es una tarea de todos los que interactuamos en el ciberespacio, debemos entender que al igual que en el mundo físico existen derechos y obligaciones en el entorno virtual y no podemos ser ajenos a ello. 

Tristemente nuestro país es un brutal generador de pornografía infantil y se ha convertido en un paraíso para pederastas quienes están encontrando espacios en las plataformas para sus inmundas actividades. Y para complicar más el panorama, la contingencia sanitaria ha acelerado la conexión de menores de edad a la red, por lo que se vuelve más importante que tomemos acciones. Es responsabilidad de todos cambiar esa realidad. 

Sabemos que en muchas casos los niños y adolescentes conocen más de tecnología que los mismos padres de familia, pero debemos recordar que somos padres de hijos digitales en la era digital, por lo tanto debemos estar constantemente informados y actualizarnos para prevenir. Algunas de las recomendaciones que desde nuestra perspectiva emitimos en Escuelas y Familias Ciberseguras a los padres de familia son: 

  • Predica con el ejemplo, recuerda la premisa más importante y fundamental de todo padre de familia, no puedes exigir algo que tú tampoco haces. 
  • Platica, la conversación siempre ha sido un eslabón importante en la relación padre – hijo, y en la era digital no es la excepción, promueve que juntos se informen sobre los riesgos y las consecuencias del mal uso de medios digitales, esto los ayudará a estar igualmente concientizados y a minimizar la ocurrencia de problemas. Platica abiertamente de lo que son los “packs”, es mejor que los menores estén informados por los padres, a que sean exhibidos por alguien más. 
  • Monitorea las redes sociales, identifica quiénes son las amistades de tus hijos con los que se está relacionando de manera real y virtual. 
  • Aplica los controles tecnológicos adecuados en sus dispositivos. 
  • En caso de ser víctima se debe evitar sostener contacto con el agresor y se debe resguardar toda la evidencia posible. Es recomendable generar capturas de pantalla y reportar de inmediato a la red social y a las autoridades al número telefónico 088 de la Dirección Científica de la Guardia Nacional o a las unidades cibernéticas de cada entidad. 

Otro actor clave para fomentar una cultura de prevención es el sector educativo. La escuela es el segundo lugar donde nuestros niños pasan más tiempo, y aun ahora que se encuentran trabajando a la distancia es muy importante que se fomente la protección en línea. En ese sentido, nuestra recomendación es que las escuelas se apeguen a mejores prácticas como las sugeridas en la Norma Mexicana NMX-I-319 Escuelas Responsables en el Uso de Internet, la cual además de brindar recomendaciones para proteger los datos y sistemas de información de las escuelas, recomienda concienciar sobre los peligros en internet y las medidas de protección que deben tener los niños, así como el fomento del civismo digital. Consideramos que ante la evidente falta de valores en Internet, como padres de familia debemos tener un papel más proactivo, formando ciudadanos digitales responsables y practicando los principios más importantes que son: responsabilidad, honestidad, respeto y tolerancia. 

Provehito in altum
Por: Juan Pablo Carsi

¡No te quedes callado!

Sabías que…

Cualquier tipo de crueldad en línea (y fuera de línea) puede ser doloroso para la “victima”, pero una de las ventajas del mundo en línea es que cuando el bullying sucede, se convierte en algo visible. Esto debe de facilitar que los demás intervengan para ayudar la “victima” y poner un alto a este comportamiento hiriente.

Hola ciberamigos, hoy vamos a aprender a actuar, enfrentar y frenar una situación de Ciberbullying. 

Vamos a explicarlo…

Cualquiera que presencie mal comportamiento tiene un rol, aunque él o ella no se encuentren directamente involucrados.

Estos son los roles de cada involucrado:

  • VÍCTIMA: El que es objeto de bullying.
  • BULEADOR: El que hace bullying.
  • ESPECTADOR: El que observa el bullying (en línea o no), pero lo ignora.

Actividad

ALGUIEN QUE NO SE QUEDA CALLADO ES…

  • Alguien que no está involucrado en el incidente, pero que aun así interviene para ayudar.
  • Alguien que empatiza con la víctima, haciéndole saber que le importa.
  • Alguien que anima a la víctima a hablar con un adulto de confianza.

¿Sabes que es la empatía?

La empatía es la capacidad para ponerse en el lugar de otro y comprender lo que siente o piensa

Ahora que ya sabes que en una situación de Ciberbullying puede haber diferentes roles.

Elabora un dibujo con una problemática de bullying donde aparezcan varios personajes y donde cada uno tenga un rol diferente de todos los que mencionamos anteriormente.

Guíate con el ejemplo que nos compartió un ciberamigo.

¡No olvides compartir tu autorretrato en redes sociales!

Con información de Cyberwise

¿Sabes qué es una selfie o autorretrato?

Hola ciberamigos, el día de hoy vamos a aprender a cuidar nuestros perfiles públicos e imagen en línea.

Sabías que…

La mayoría de los sitios de redes sociales pide a los usuarios que publiquen una foto y una pequeña biografía o lema personal para que el mundo lo vea.

Aunque las cuentas son privadas, usualmente los perfiles son visibles para todo el público.

Hace mucho tiempo existieron selfies que eran conocidos como “autorretratos”. Algunos ejemplos son los de artistas famosos como Van Gough o Frida Kahlo, quienes se compartieron a sí mismos a través de estas imágenes.

Observa detenidamente cada imagen y comenta con tu familia qué es lo que revela acerca del artista. Por ejemplo, cómo son sus ojos, cómo es su cabello o su peinado, cómo son sus gestos, si parece que está serio (a), triste o contento. Ahora, te preguntaré algo: ¿Cuál crees que es el propósito de una selfie? ¿Qué tan seguido te tomas fotos de ti mismo? ¿Por qué crees que las selfies se volvieron tan populares?

Sabías que…

En 2012, la revista Time reportó que la palabra selfie estaba entre las primeras diez de moda y que fue añadida al Oxford English Dictionary en 2013.

¡Pongamos en práctica lo aprendido!

Actividades

¿Alguna vez han juzgado a alguien que no conocían por su foto o selfie?

  • Sí 
  • No

Recuerda que…

Recuerda que, aunque tomar selfies puede ser muy divertido, es importante reflexionar acerca de lo que las imágenes que publicamos expresan a los demás. “Cómo” las compartimos y “con quién” también son consideraciones importantes.

Ahora te reto a diseñar tu propio “autorretrato-tipo-selfie.” Debes de ser súper creativo con los siguientes materiales:

  • Hojas blancas tamaño carta u oficio
  • Lápiz
  • Goma
  • Colores
  • Mucha imaginación y creatividad

¡No olvides compartir tu autorretrato en redes sociales con el hashtag #SummerCampAFM!

Con información de Cyberwise

¿Debes compartir o no debes compartir?

Bienvenidos nuevamente ciberamigos, hoy vamos a aprender cómo nuestras publicaciones en línea pueden impactar nuestra reputación o la de los demás.

¿Y tú qué harías?…

Si te encontraras con un extraño caminando en la calle jamás lo invitarías a tu casa y le enseñarías todo el álbum fotográfico de tu familia, mucho menos le darías una copia de las llaves.

De la misma manera debes actuar en línea, nunca debes compartir información con ningún extraño.

En el mundo del ciberespacio debemos ser muy cuidadosos de todo lo que compartimos en línea, ya que de lo contrario podemos dañar nuestra reputación digital o la de los demás, al momento de que decidimos compartir, publicar y etiquetar sin su consentimiento, lo que puede causar un impacto en su persona.

Analicemos juntos cada uno de los siguientes términos que se usan cuando compartimos información en línea:

Publicar

Cuando “publicas” algo estás publicando un mensaje o imagen en un foro en línea.

Viral

Cuando algo se vuelve “viral,” se vuelve popular muy rápido al ser compartido de persona en persona.

Red social

Las redes sociales te permiten generar interacción con otras personas, al crear y compartir contenido.

Etiquetar

Si tú o tu “amigo” etiqueta a alguien (o algo) en una publicación, ésta podrá ser visible para la audiencia que eliges (¡incluso para todo el mundo!), más los amigos de la persona (o cosa) etiquetada.

Subir

Cuando “subes” algo al Internet estás moviendo o copiando un archivo de una computadora o dispositivo a otro (¡o a muchos otros!).

¡Pongamos en práctica lo aprendido!

Actividades

Leamos juntos las anécdotas reales de algunos ciberamigos que comprometieron la reputación digital de los demás o la de ellos al etiquetar, publicar o compartir información personal en sitios de redes sociales.

¡Ayúdanos a contestar las preguntas correctamente!

Anécdota 1: Burlándose de Lucas

Lucas, de primer año de secundaria, está tratando de ser un guía de campamento en su pueblo y es el único niño de su grupo que lo hace. Está emocionado y orgulloso de este logro al igual que sus padres. De hecho, su mamá sube una foto a su propio sitio de redes sociales, etiqueta a Lucas y escribe: “Estoy muy contenta de Lucas por haber estado hoy en la brigada del Campamento y participar como Guía”. Algunos de los amigos de Lucas ven la publicación y creen que se ve chistoso con su sombrero, así que publican comentarios sarcásticos y alguno incluso hasta lo molesta comentando: “¡Amigo, te vi cuando caíste en el lodo en la prueba de salto!” Otros chicos ven la publicación y la comparten con sus amigos y seguidores.

.

  1. ¿Quién es responsable de difundir la falsa información de que Lucas “se cayó” en su primera prueba de salto?
  2. ¿Crees que la gente que no conoce bien a Lucas va a saber que sus amigos solo lo estaban molestando? ¿Sí, no, por qué?
  3. Enlista algunas de las consecuencias de largo plazo que estas publicaciones podrían tener para Lucas.
  4. ¿Cómo podría haberse manejado esta situación de manera diferente?

Anécdota 2: Cuando las fotos no te favorecen

Anécdota 2: Cuando las fotos no te favorecen

A Romina le encanta publicar fotos de ella y de sus amigos en sitios de redes sociales. Sus amigos consideran que Romina se ve muy bonita en todas las fotos que publica, pero que el resto de ellos en general no, ya que aparecen con caras chistosas, salen desenfocados, sus sonrisa lucen mal o algo peor. Cuando los amigos de Romina le preguntan por qué subió las fotos así, ella siempre les contesta que no tiene idea de qué le están hablando. Enojados y frustrados, sus amigos deciden vengarse de Romina publicando toda una serie de fotos de ella que no le favorecen en sus propios sitios de redes sociales y etiquetándola. Romina se enoja y los acusa de ser muy «mala onda».

.

  1. ¿Crees que Romina tiene derecho de publicar las fotos que quiera en sus propias cuentas de redes sociales? ¿Sí, no, por qué?
  2. ¿Por qué crees que los amigos de Romina estaban tan enojados por las fotos poco favorables que ella publicó?
  3. ¿Crees que los amigos de Romina actuaron de manera apropiada?
  4. Enlista algunas otras maneras en que los amigos de Romina podrían haber respondido.

Descarga el archivo que está en la imagen siguiente e imprímelo para complementar el ejercicio, escribiendo lo que no debes compartir en línea para cuidar tu reputación digital y la de los demás. Lo puedes colocar en un lugar visible para que lo tengas presente todos los días.

¡Haz clic en la imagen para descargar! 👇

Materiales:

  • Lápiz
  • Cuaderno

¡No olvides compartir tu póster en redes sociales con el hashtag #SummerCampAFM!

Con información de Cyberwise